No
estamos dispuestos a renunciar a nuestra soberanía
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Texto íntegro de la
conferencia de prensa ofrecida por el canciller Felipe Pérez Roque, con relación
a los mercenarios al servicio del imperio que fueron juzgados los días 3, 4, 5
y 7 de abril. Ciudad de La Habana, 9 de abril de 2003
(Versiones Taquigráficas
- Consejo de Estado)
José L. Ponce
(Moderador).- Buenos días a todos los colegas. Bienvenidos a
esta intervención especial del canciller Felipe Pérez Roque.
Tenemos aquí la presencia
de 82 periodistas de la prensa internacional acreditada, representando a 59
medios de 22 países, y está toda la prensa nacional representada también.
Sin más dilación, los dejo
con el ministro Felipe Pérez Roque, que va a hacer su intervención especial, y
después haremos una ronda de preguntas y respuestas.
Felipe Pérez.-
Buenos días a todos los corresponsales de la prensa extranjera acreditada en
nuestro país y de la prensa nacional.
Los hemos convocado para dar
información sobre los procesos judiciales que se han desarrollado en días
recientes, sobre los antecedentes, y vamos a comentar también algunos otros
temas de interés.
En primer lugar, quisiera
dejar sentado que el gobierno y el pueblo de Cuba tienen muy claramente
comprendido que libran todavía hoy una dura batalla por su derecho a la libre
determinación, por su derecho a la independencia.
El pueblo y el gobierno de
Cuba no pierden ni un minuto de vista la idea de que en Cuba se juega la
independencia, el futuro de nuestro país como nación y el disfrute de todos
los derechos para todos los ciudadanos de nuestro país.
Tras más de 40 años de férreo
bloqueo, económico, financiero, comercial, agresiones, acciones terroristas, más
de 600 planes de atentados, planes de asesinato contra el Jefe del Estado
cubano; tras décadas de estímulo a la subversión, a la emigración ilegal, a
los sabotajes, a la acción de grupos armados que han sido tolerados en su
accionar terrorista contra nuestro país; tras toda esa historia que nuestro
pueblo conoce bien y ha debido sufrir con la pérdida de sus hijos, con
cuantiosas pérdidas materiales —solo el bloqueo ha costado a Cuba ya más de
70 000 millones de dólares—; tras todo eso, nuestro pueblo ha debido lidiar
con la obsesión de los gobiernos de Estados Unidos de fabricar en Cuba una
oposición, de fabricar en Cuba una quinta columna, de fomentar en Cuba la
aparición y el fortalecimiento de grupos que respondan a sus intereses, con una
clara visión anexionista, los encargados un día de propiciar la anexión de
Cuba a Estados Unidos, en un supuesto escenario de derrota de la Revolución
Cubana. Esa ha sido su obsesión: leyes, financiamiento, estímulo,
actuación de los servicios especiales.
Un plan tras otro se ha
estrellado contra la unidad de nuestro pueblo, contra la autoridad moral de la
Revolución Cubana ante su pueblo, contra el hecho incuestionable de que la
inmensa mayoría del pueblo cubano apoya y defiende a la Revolución, contra el
incuestionable liderazgo moral de la dirección histórica de la Revolución
Cubana. Han chocado con eso, no han podido sobrepasar esa resistencia, que
ha causado la admiración del mundo.
Debo citar este antecedente,
porque no se puede examinar los acontecimientos recientes en Cuba olvidando que
en Cuba está planteado todavía un diferendo histórico, y es el derecho y la
lucha de los cubanos por ser un país independiente, que ha debido enfrentar las
apetencias históricas y los planes concretos de anexar a Cuba a Estados Unidos;
en Cuba hoy se dirime eso y, para analizar la realidad cubana y lo que está
ocurriendo en Cuba, hay que tomar en cuenta ese factor.
Cuba sabe bien que el
derecho internacional está de su parte, porque la Carta de las Naciones Unidas
reconoce a Cuba el derecho a escoger su propio sistema político, reconoce el
respeto al principio de la igualdad entre los Estados y reconoce el derecho a la
libre determinación de los pueblos. Por tanto, el bloqueo, la actividad
de agresión y de presiones contra Cuba, intenta violar que todo nuestro pueblo
ejerza su derecho a la libre determinación, cree sus instituciones, funde su
sistema político y económico a su libre albedrío.
Eso es lo que está en juego
en Cuba hoy: si un país pequeño, cercano a una gran superpotencia, puede
ser un país independiente, puede ser un país que siga su propio camino.
Los pactos internacionales
de derechos humanos, aprobados en Naciones Unidas y de los que tanto se habla
por estos días, expresan textualmente que "todos los pueblos tienen el
derecho de libre determinación", y los cubanos nos hemos dado ese derecho.
Hemos aprobado una Constitución, la hemos enmendado, tenemos leyes, tenemos
instituciones, tenemos más de 2 000 organizaciones de la sociedad civil, entre
organizaciones no gubernamentales, instituciones gremiales, y tenemos nuestro
propio sistema, nuestras instituciones y hemos escogido nuestro camino y hay que
respetarnos. Eso es lo que está en juego aquí: si podemos o no
hacer nuestro propio camino y ejercer ese derecho.
La Carta de la Organización
de Estados Americanos, de la que Cuba —como sabemos— fue expulsada por la
presión del gobierno de Estados Unidos y de la que nuestra opinión ha sido ya
reiteradamente dicha, sin embargo, la Carta de la OEA, a la que Estados Unidos sí
pertenece y en la cual ejerce todo su poderío, expresa: "Todo Estado
tiene derecho a elegir, sin injerencias externas, su sistema político, económico
y social, y a organizarse en la forma que más le convenga, y tiene el deber de
no intervenir en los asuntos de otros Estados."
Eso plantea la Carta de la
OEA, que se supone piedra angular de la organización de las Américas, y
entonces nosotros estamos luchando en Cuba por este derecho, en contra de las
presiones y en contra de la arreciada hostilidad de un nuevo gobierno en Estados
Unidos, que, en el ejercicio de su poderío unilateral en el mundo, ha aumentado
hasta grados insospechados su retórica y su hostilidad contra Cuba.
Entonces, eso se juega en
Cuba hoy, y, por tanto, a nosotros nos parece importante como precedente, como
antecedente de todo lo que vamos a explicar, que estos elementos sean tomados en
cuenta.
Ahora bien, es cierto que ha
habido más de 40 años de bloqueo, de agresiones, la invasión armada; es
cierto que ha existido el fomento de la emigración ilegal contra Cuba; es
cierto que ha habido una política seguida por 10 administraciones
norteamericanas, a las que Cuba ha debido enfrentar y a las que ha tenido que
sobrevivir. Pero con el advenimiento de la administración encabezada por
el presidente Bush en Estados Unidos se dio un salto en la hostilidad contra
Cuba.
La presencia en puestos
clave del gobierno de Estados Unidos de más de una veintena de cubanos
procedentes de los grupos extremistas de Miami, la decisión de entregar la
principal responsabilidad en el Departamento de Estado en los Asuntos de América
Latina y, por tanto, de Cuba, al señor Otto Reich, propiciaron —junto al
compromiso y a la deuda de gratitud que ya el presidente Bush tenía con los
grupos extremistas de Miami que le habían apoyado en la campaña electoral y
habían jugado un papel clave en su elección— que se desatara una nueva etapa
de hostilidad acrecentada contra Cuba.
Debo decir claramente que
nosotros no culpamos al pueblo de Estados Unidos de esta situación.
Nosotros abrigamos sentimientos de amistad y de respeto hacia el pueblo de
Estados Unidos, y hemos dado prueba de eso.
Nosotros no culpamos a la
mayoría de los cubanos que viven en Estados Unidos, a los que no llamamos
"la mafia"; le llamamos la comunidad de cubanos que viven allí, cuyo
derecho a relacionarse con sus familias, a visitar a Cuba, nosotros respetamos y
defendemos también, no es a ellos a los que culpamos. No culpamos a los
amplios sectores de la sociedad norteamericana, de la intelectualidad, los
empresarios, que comprenden la necesidad de un cambio en la política hacia
Cuba, que apoyan la normalización de las relaciones. Nosotros culpamos a
los grupos extremistas de Miami, que son una minoría, y a los sectores que
dentro de la Administración se han comprometido en una política de hostilidad
contra Cuba.
No culpamos siquiera a la
mayoría de la Cámara y el Senado, que han dado pruebas, en los últimos años,
de su voluntad, su decisión, su aspiración a que la relación entre los dos países
se normalice, a que se propicie el comercio, las ventas de alimentos y
medicinas, los viajes de los ciudadanos norteamericanos a Cuba y que se eliminen
las anacrónicas prohibiciones que hoy les impiden viajar a Cuba.
Ahora, ¿es ese camino el
que la mayoría de la sociedad norteamericana, según las encuestas, los datos,
las publicaciones, quiere, el que se sigue hoy? No. Se ha seguido
otro camino contra Cuba, un camino que ha implicado un reforzamiento del
bloqueo, un reforzamiento de las medidas del bloqueo —después veremos algunas
de esas decisiones recientes de endurecimiento—; un camino de mayor estímulo,
más que nunca antes, a la emigración ilegal, mayor tolerancia.
Solo debo decir que en los
últimos siete meses ha habido siete secuestros de naves aéreas y embarcaciones
cubanas, propiciados por la tolerancia, por la aplicación indiscriminada de la
Ley de Ajuste Cubano, de la práctica de recibir allí a gente que emplea actos
terroristas, violencia para llegar, uso de armas, que está penalizado en
convenciones internacionales, de las cuales Estados Unidos forma parte; y los
secuestradores terroristas de cuatro de los casos permanecen libres y no hay
noticias siquiera de que se haya abierto proceso penal contra ellos, los
primeros cuatro, de esos siete casos, desde agosto del año pasado para acá.
En cuatro casos, los
secuestradores que cometieron actos de terrorismo están en las calles, y así
ha ocurrido, en Miami viven libremente gente que asesinó para desviar hacia
Estados Unidos embarcaciones, aviones, y de todo eso ha habido un
recrudecimiento —sobre eso volveré otra vez.
Se están financiando, con más
fuerza que nunca, más de 1 200 horas semanales de transmisiones de radio contra
Cuba. Se le ha dado indicaciones a la Sección de Intereses de Estados
Unidos en La Habana de convertirse, prácticamente, en el estado mayor y en el
cuartel general de la subversión interna en Cuba, con un perfil del Jefe de esa
Sección nunca antes visto en el cuarto de siglo que han estado funcionando las
Secciones de Intereses, en abierta violación de las leyes que rigen el
comportamiento diplomático, en abierta injerencia en los asuntos internos de
Cuba, con un tono y una actuación impropios, realmente, de un diplomático.
Se ha multiplicado el uso de
la valija diplomática de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La
Habana, para financiar, proveer de medios para ejercer su labor
contrarrevolucionaria en Cuba a los grupos creados y financiados por el gobierno
de Estados Unidos. En fin, se ha creado una situación de encrispamiento,
de aumento de la labor subversiva, del irrespeto por las leyes cubanas, de
franco desafío a la institucionalidad legal de Cuba, a la que toda representación
diplomática debe respeto en su trabajo en nuestro país.
Si vamos a dar un ejemplo de
cómo se anticipaba el trabajo del Jefe de la Sección de Intereses
norteamericanos en La Habana, señor James Cason, hacia Cuba, pondré ahora un
breve fragmento de las declaraciones que hizo a la televisión de Miami en el
mes de diciembre, para oír en sus propias palabras de qué estamos hablando.
(Proyectan video)
Periodista.-
...nuevo cargo, como Jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La
Habana, ya usted pues está viajando, se ha reunido con el cubano de a pie, con
disidentes en Cuba. ¿Se ha reunido ya también con líderes de las
organizaciones anticastristas del exilio?
James Cason.-
Sí, por dos o tres veces. Cada vez que yo viajo a Miami, me quiero reunir
y me reúno con todos los grupos, la Fundación Nacional Cubano Americana, el
Consejo para la Libertad de Cuba, grupos independientes y todos los grupos aquí,
porque yo quiero explicar lo que yo he visto en Cuba, lo que está sucediendo y
escuchar sus puntos de vista sobre lo que nosotros estamos haciendo, a ver si
hay algo que queremos hacer que no estamos haciendo. Es una conversación
muy amable y uno de mis mensajes es que lo importante en Cuba es que sí hay una
oposición, son aislados, hostigados, pero insisten y tienen mucho coraje, y lo
importante es que ellos se reúnan, se unan y que ellos se concentren sobre lo
esencial, sobre los derechos que no tienen y sobre las libertades que deben
tener.
Entonces, no enfocar
sobre personalismos, sobre diferencias de ideología; lo importante es que la
oposición tiene que ganar espacio, porque va a venir el día cuando haya una
transición. Hay una transición ahora, pero va a haber una Cuba nueva algún
día, y ellos tienen que tomar su parte en formar y decidir el futuro de Cuba.
Entonces, tienen que ganar su espacio, empezar a discutir qué hay que hacer
diferente para cambiar a Cuba; entonces, es importante que enfoquen sobre lo
importante, no lo no esencial.
Periodista.-
De las reuniones que usted
ha tenido con los disidentes —no sé si quiere entrar en este tipo de
detalles—, pero, ¿dónde ve usted que quizás la disidencia pues, quizás no
estaría encaminándose bien? ¿Qué mensaje tiene para la disidencia?,
antes de pedirle a usted, si me lo permite, un mensaje para los grupos
anticastristas en Miami. ¿Qué mensaje le da usted a la disidencia en
Cuba, le gustaría poder expresarle, de acuerdo a lo que ha visto?
James Cason.-
Bueno, primero que el futuro de Cuba..., nosotros los norteamericanos no vamos a
determinar cuál es el futuro de Cuba, van a ser los cubanos, afuera de Cuba y
adentro de Cuba. Ellos deben, desde mi punto de vista, mi consejo es
enfocar sobre lo esencial, ¿cuáles son los factores importantes? No
dividirse, reunirse y tratar de concertar o llegar a un acuerdo sobre 10 puntos,
por ejemplo, donde todos estén de acuerdo, y no hablar de donde no están de
acuerdo; porque en la democracia, todo el mundo tiene diferencias, hay acciones,
pero lo importante es que eso es una dictadura militar donde si la gente no se
reúnen, no van a tener mucho chance de prosperar. Entonces, que se
concentren sobre lo esencial y busquen puntos de coincidencia, no de
diferencias.
Periodista.- Eso,
voy ahora en lo que es el tema de la disidencia. Una de sus prioridades
también es ayudar a la disidencia en Cuba. ¿Cómo pretende usted ayudar
a la oposición castrista?
James Cason.-
Bueno, como yo dije antes, ofreciendo información, apoyo moral, espiritual, de
que no están solos, que el mundo sabe lo que está sucediendo dentro de Cuba.
Una manifestación de eso es el hecho de que muchos de los líderes, como
Osvaldo Payá, Vladimiro Roca, Marta Beatriz Roque, han recibido premios de
derechos humanos europeos y de otras partes del mundo, entonces el mundo sabe qué
está sucediendo en Cuba, y nosotros estamos allá para decirles esta realidad y
ayudarles en todo lo posible.
No damos, no es cierto,
como dice Castro, que estamos financiando a la oposición; la oposición insiste
por el hecho de que el sistema ha fracasado y nosotros estamos allá para
ofrecerles el apoyo del pueblo americano y del resto del mundo democrático en
lo que están haciendo, que es abogando a tener los derechos básicos humanos
que Cuba firmó en la Declaración de Derechos Humanos, en las declaraciones
universales, y no ha cumplido en todos estos años.
Felipe Pérez.-
Este es el señor Cason en diciembre, su tarea es unir a los grupos, ayudarlos a
crear un programa de 10 puntos.
El señor Cason, como vemos,
viene a Cuba con la tarea de crear un partido único de la
"disidencia" en Cuba, por tanto, no sé por qué le molesta tanto que
los revolucionarios cubanos tengamos un partido único para defender la Revolución,
porque eso es lo que él ha intentado propiciar con la llamada
"disidencia."
Su dirección sobre estos
grupos se encamina a limar las diferencias internas, las "broncas"
intestinas por razones de protagonismo o de dinero, y tratar de crear un grupo
unido, con dinero.
Me asombra que no hable de
los premios otorgados en Estados Unidos, porque, precisamente, el Instituto
Republicano Internacional, uno de los grupos que ha recibido dinero del gobierno
de Estados Unidos, que recibió nada más y nada menos que 1 674 462 dólares en
el 2002, ¿para qué?, para ayudar a crear las bases de apoyo internacional,
para proveerles ayuda material, moral e ideológica a los activistas en Cuba,
incluida la concesión de premios, reconocimientos internacionales; y nosotros
sabemos cómo esta institución y otras, en Estados Unidos, han participado en
la gestión del otorgamiento de premios, y para eso se les ha dado dinero
creciente cada año, organizando los viajes, los premios, las giras, porque
tenemos información de todo eso.
De manera que, yo subrayo
ante ustedes la idea de que el señor Cason marca un momento de profundización
de la política contra Cuba, de la política de subversión contra Cuba,
abierta, desembozada.
Ahí él dice:
"Me reúno cada vez que puedo con la Fundación Nacional Cubano
Americana", los que financiaron la cadena de atentados terroristas contra
los hoteles en Cuba, que provocaron la muerte de un turista italiano y heridas a
varias decenas de turistas y trabajadores cubanos.
"Me reúno con ellos
cada vez que puedo", con el Consejo para la Libertad de Cuba, que es el ala
paramilitar de la antigua Fundación Nacional Cubano Americana; Martín Pérez,
jefe del aparato paramilitar de la Fundación, organizador de múltiples planes
de asesinatos del Jefe del Estado cubano, el presidente Fidel Castro, en eventos
internacionales; participantes en organizar y financiar el intento de poner 40
kilogramos de explosivo C-4 en la Cumbre Iberoamericana de Panamá para asesinar
al Presidente de Cuba.
Entonces, "me reúno
con ellos cada vez que puedo, para darles información, para intercambiar; les
aliento, les digo que está cerca el momento en que ya ellos y los grupos de
adentro que nosotros apoyamos, puedan finalmente garantizar el disfrute de los
derechos humanos", a todos esos elementos, batistianos la mayoría, ligados
a la represión y al asesinato de 20 000 cubanos durante la dictadura batistiana.
Así que nosotros sabemos
muy bien a qué ha venido aquí el señor Cason, qué indicaciones trae, qué
motivaciones y qué filiaciones tiene. Y, por tanto, nosotros
tenemos el deber y el derecho de defender la independencia de nuestro país,
usando la legalidad establecida en nuestro país, dentro, estrictamente, del
respeto a nuestras leyes, a nuestra ética y a nuestro sentido de la vida y de
las convicciones que nos mueven.
Ahora, eso fue en diciembre.
De ahí hacia acá, ¿qué pasó? El 27 de febrero de 2003, el cubano
Adolfo Franco, uno de esos más de veinte que tiene cargos en el gobierno,
administrador para atender a América Latina y el Caribe en la USAID, Agencia de
Ayuda al Exterior norteamericana, una agencia del gobierno de Estados Unidos,
declara ante un subcomité de Relaciones Exteriores de la Cámara de
Representantes, que la Agencia para la Ayuda al Exterior norteamericana ha
invertido más de 20 millones de dólares —22 millones de dólares—, desde
1997, para poner en práctica la Ley Helms-Burton en Cuba.
También declara que, como
parte del cumplimiento de la ley, se han enviado materiales, propaganda, se han
entregado más de 7 000 radios preparados para oír Radio "Martí",
entre otras acciones.
La propia Agencia
norteamericana para Ayuda al Exterior ha declarado que estos 22 millones es una
mínima parte de los fondos canalizados hacia Cuba, ¡una mínima parte!, porque
la mayor parte del dinero para la subversión no se canaliza a través de la
USAID. La Ley Helms-Burton tiene el acápite 109 que es el que orienta al
gobierno distribuir por esta vía dinero para la subversión en Cuba a través
de la USAID, pero tiene el 115 que es el que propicia dar dinero por vías
secretas, de los servicios especiales. La propia USAID dice que el que
ellos dan es una minoría, y han sido 22 millones, según reconoce este
funcionario, desde el año 1997.
El 28 de febrero los Cinco Héroes
cubanos, injustamente encarcelados en Estados Unidos cuando ayudaban a combatir
el terrorismo, son enviados nuevamente a celdas de castigo, desde donde no saldrán
hasta el 2 de abril.
El 24 de marzo la Oficina de
Control de Activos Extranjeros —la oficina del gobierno de Estados Unidos que
vela porque se cumpla el bloqueo— emite nuevas regulaciones que endurecen
todavía más el bloqueo: se limitan los viajes de los norteamericanos a
Cuba todavía más; las pequeñas licencias que se habían otorgado para que
estudiantes vinieran a Cuba, para intelectuales y todo eso, se restringe prácticamente
hasta eliminarlas; se eliminan los intercambios educacionales; se restringe de
manera arbitraria no solo que vengan aquí, sino que se pueda ir allá; se
deniegan prácticamente de oficio las visas a jóvenes, estudiantes,
intelectuales cubanos, atletas, científicos para asistir a eventos a los que
han sido invitados en Estados Unidos; se aumentan las facilidades para viajar a
Cuba en viajes de aprovisionamiento de los grupos en tareas de subversión
interna; se prohíbe a los norteamericanos asistir en Cuba a seminarios y
conferencias que sean organizados por instituciones cubanas. Es decir, se
produce el 24 de marzo un nuevo endurecimiento del bloqueo que lleva ya a la
esquizofrenia las medidas contra Cuba contempladas en el bloqueo.
El 26 de marzo el secretario
de Estado, señor Colin Powell, comparece ante el Subcomité de Asignaciones del
Senado y anuncia que el presupuesto que presenta incluye 26 900 000 dólares
para las transmisiones contra Cuba de Radio y Televisión "Martí",
que se suman a los veintipico de millones que ya explicamos y que constituye una
violación de la legalidad internacional, de las reglamentaciones de la Unión
Internacional de Telecomunicaciones; que ha sido reconocido el financiamiento a
una emisora que viola nuestro espacio radioelectrónico con más de 1 200 horas
semanales de transmisiones hacia Cuba, estimulando la subversión interna, los
planes de sabotaje, estimulando la deserción, la emigración ilegal, que es a
lo que se dedican esas emisoras, difundiendo mentiras y patrañas contra Cuba.
El 31 de marzo el
Departamento de Estado publica el informe sobre Derechos Humanos en el mundo,
que, como se sabe, habla de todo el mundo, menos de los propios Estados Unidos,
y dedica a Cuba páginas de infamias y de mentiras que sirven de base para
presentar después la Resolución contra Cuba en la Comisión de Derechos
Humanos en Ginebra, que Estados Unidos patrocina y organiza.
Este año esa Resolución
será votada el 16 de abril; Estados Unidos, ante su incapacidad y su falta de
autoridad para presentarla, especialmente después que fue separado por un año
de la Comisión de Derechos Humanos por considerar la comunidad internacional
que no cumple los requisitos para ser miembro de la comisión, y tras retornar a
ella, gracias a que España e Italia accedieron a retirar su aspiración para
que Estados Unidos pudiera ser elegido sin votación, porque puso como condición
no ir a una votación porque temía perderla —porque la votación es secreta
para la elección y ellos temen a las votaciones secretas, mientras que nosotros
aspiramos a ellas—, entonces ha retornado, pero se siente con temor de
presentar la resolución contra Cuba.
Ya tampoco han querido otros
países, que anteriormente le prestaron ese servicio, y entonces Estados Unidos
ha buscado que al gobierno de Uruguay, que lo hizo el año pasado, lo acompañen
este año el gobierno de Perú y el gobierno de Costa Rica, que han presentado
un texto prácticamente inocuo, que casi no dice nada pero cumple el objetivo
norteamericano de garantizar que el tema se mantenga en la Comisión de Derechos
Humanos, para poder justificar, con la condena de Cuba en Ginebra, el
mantenimiento del bloqueo contra Cuba.
El 2 de abril, el secretario
de Estado asistente para Asuntos del Hemisferio Occidental, Curtis Struble, señaló
que "la Agencia para la Ayuda al Exterior norteamericana invertirá 7
millones de dólares en Cuba este año de los fondos para apoyo económico".
Fíjense como corre el dinero hacia Cuba. Hemos visto aquí al señor
Cason decir que Estados Unidos no financia, realmente. El señor Cason
pienso que no se lee las actas del Congreso, no le informan lo que declaran sus
jefes, porque el Secretario de Estado asistente dice que han dedicado 7 millones
este año; el administrador para América Latina dice que han dedicado 22
millones, solo la USAID. El señor Cason no quiere enterarse del asunto,
pero de todas maneras después contaré cómo llega el dinero y cómo participa
el gobierno, y presentaré los cheques y las nóminas en nuestro poder.
El 6 de abril, el periódico
Sun Sentinel, de Florida, cuenta en un artículo cómo la organización
contrarrevolucionaria Comandos F-4, un grupo violento, terrorista, ligado a
planes de sabotaje, a incursiones armadas en Cuba, se entrena con armas pesadas
—no dice con pistolas y cuchillos—, dice: "Se entrena con armas pesadas
para realizar acciones armadas contra Cuba y para una posible invasión armada a
ese país."
Sun Sentinel califica a la
organización terrorista como paramilitar y expone las declaraciones del jefe de
esta organización, que de manera abierta declara la intención de eliminar
mediante la fuerza militar y los métodos terroristas al Presidente cubano.
Entrenan, tienen un campamento allí, situado en el sur de la Florida, y se
sienten alentados en el nuevo momento de las relaciones para aumentar su
accionar terrorista y violento contra Cuba.
Eso es lo que ha estado
sucediendo desde que el gobierno norteamericano, y especialmente en los últimos
meses, ha decidido aumentar la escalada agresiva contra nuestro país.
Ahora bien, ¿qué ha hecho
Cuba en ese período, qué hemos hecho nosotros, conscientes de que la mayoría
del pueblo norteamericano no tiene una posición de hostilidad hacia Cuba;
conscientes de que hay una corriente creciente en Estados Unidos de amistad, de
simpatía hacia Cuba; sabiendo que la inmensa mayoría del pueblo norteamericano
apoyó el regreso del niño cubano que se pretendió secuestrar en la Florida;
animados, además, por un genuino sentimiento de respeto, de amistad hacia el
pueblo de Estados Unidos?
Mientras todo esto ha
ocurrido, nosotros, después del acto terrorista del 11 de septiembre, que Cuba
condenó expresando sus condolencias al pueblo norteamericano, rechazando el
terrorismo como práctica, brindando nuestro espacio aéreo, nuestros
aeropuertos, brindando asistencia médica, instituciones cubanas para brindar
atención a las víctimas del atentado; después que ofrecimos, además,
medicamentos para luchar contra el ántrax en Estados Unidos —100 millones de
tabletas ofrecimos producir, sin ganar por eso, al gobierno de Estados
Unidos—, sin recibir prácticamente respuesta; disposición a entregar
equipamiento médico desarrollado en el país, equipamiento científico que
permitía en un momento realmente de terror en Estados Unidos contribuir a las
investigaciones para enfrentar el ántrax; el 29 de noviembre de 2001 entregamos
una nota al Jefe de la Oficina de Intereses norteamericanos en La Habana,
presentando oficialmente los proyectos de acuerdos para colaborar, ambos países,
en materia de lucha contra el narcotráfico, de lucha contra el terrorismo, y de
colaboración para eliminar el contrabando de personas, la emigración ilegal,
que habíamos ya en anteriores ocasiones presentado y que después hemos
reiterado, recibiendo la negativa por respuesta.
¿Por qué al gobierno de
Estados Unidos no le interesa colaborar con Cuba en materia de lucha contra el
tráfico de droga, lucha contra la emigración ilegal, los secuestros de aviones
y embarcaciones, el tráfico de personas o la lucha contra el terrorismo?
¿Por qué no le interesa? Son temas que interesan a la sociedad
norteamericana.
El 20 de diciembre de 2001
aprobamos nuestra Ley contra actos de terrorismo, en la que establecimos
penalidades para el que utilizara territorio cubano, incluso, para organizar
actos o financiarlos contra otros países, incluso Estados Unidos.
Cuando se desatan las
noticias sobre el virus del Nilo, ofrecimos al gobierno de Estados Unidos
colaborar en la investigación científica. Mientras esto pasaba, ¿qué
ocurría allí? Se acusaba a Cuba falsa e injustamente de ser un país que
patrocina el terrorismo, de ser un país que tenía un programa para desarrollar
armas biológicas y químicas, que tuvimos que desmentir en su momento; se
pretendió boicotear la visita del presidente Carter a Cuba, con aquellas
acusaciones coincidiendo con su visita a nuestro país.
Hemos mantenido, sin
embargo, nuestra lucha contra el terrorismo, hemos condenado a traficantes de
droga con duras penas, hemos combatido para que la droga no pase cerca de Cuba,
para que no sea utilizado el territorio cubano para llevar droga a Estados
Unidos.
El pueblo norteamericano
tiene que tener amplias muestras del sentimiento de respeto de Cuba, constatado
con los cientos de agricultores norteamericanos que vinieron a Cuba, que han
defendido su derecho; cuando precisamente estaban defendiendo sus derechos se
han producido las compras de más de un millón de toneladas de alimentos en
Estados Unidos, cerca de 250 millones de dólares, algo de interés para los
agricultores norteamericanos.
Es decir, cuando todo eso
ocurre y Cuba ha dado buenas pruebas, ha tenido gestos de buena voluntad, por
otra parte ha estado toda esta política de hostigamiento y de provocaciones
contra Cuba.
Ahora bien, debo hacer una
breve cronología de los días precedentes a los procesos penales, que después
explicaremos.
El 24 de febrero de este año,
el Jefe de la Sección de Intereses norteamericana en La Habana, el señor Cason,
en un acto organizado por él, con un grupo de estos mercenarios que,
financiados y organizados por el gobierno de Estados Unidos, colaboran con la
potencia que agrede a su país, en esa reunión el señor Cason hizo unas insólitas
declaraciones, palabras no pronunciadas jamás por ningún diplomático en parte
alguna en el mundo, ofensivas, violatorias de las normas elementales para el
comportamiento de los diplomáticos, injerencistas, provocadoras, contra el
gobierno y el pueblo de Cuba. Eso fue el 24 de febrero.
El 6 de marzo el Presidente
del Consejo de Estado de Cuba, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en un
discurso ante la Asamblea Nacional, dio debida respuesta a estas provocaciones,
calificó estas palabras de "una provocación desvergonzada y
desafiante" y sugirió que tal vez los numerosos funcionarios de los
servicios de inteligencia norteamericanos que trabajan en la SINA podrían
explicarle al señor Cason que "Cuba podía prescindir tranquilamente de la
Sección de Intereses norteamericana en La Habana"; una advertencia, un
claro mensaje de que debe parar sus provocaciones, de que debe atemperar su
conducta, que está siendo realmente intolerable para las autoridades y la opinión
pública en Cuba.
El 7 de marzo el
Departamento de Estado confirma que hace nueve días están en celdas de castigo
los cinco cubanos presos políticos en cárceles norteamericanas.
El 10 de marzo entregamos al
señor Cason una nota diplomática, la nota 365, en la que respondemos a las
declaraciones que ha hecho el 24 de febrero, le reclamamos una vez más cesar su
conducta francamente provocadora, injerencista en Cuba, y le comunicamos
decisiones que hemos tomado con relación a sus movimientos subversivos y
violatorios de las leyes cubanas en nuestro país. Era lo que parecía ser
nuestra última advertencia, nuestro último esfuerzo persuasivo sobre la
conducta irresponsable y abiertamente provocadora del señor Cason.
El 12 de marzo, es decir,
dos días después de nuestra nota, al parecer como respuesta a nuestra apelación,
a nuestra nota diplomática, el señor Cason organiza una nueva reunión
conspirativa en su propia residencia, en el lugar donde él vive, implantando ya
un nuevo récord; ya no solo las oficinas las dio, sino su casa.
El 14 de marzo, dos días
después, nuevamente organiza una nueva reunión —de manera desenfrenada, hay
una evidente decisión de crear una colisión con las autoridades cubanas—,
comienza a las 10:00 de la mañana, termina a las 5:00 de la tarde.
Nosotros hemos sido
pacientes. Hago toda esta historia para probar que nosotros hemos sido
pacientes, nosotros hemos sido tolerantes; pero, realmente, la decisión del señor
Cason de convertir a la Sección de Intereses norteamericanos en La Habana y a
su residencia en prácticamente el cuartel general de la subversión contra
Cuba, lo cual transmite a todos estos mercenarios un mensaje, y es el de creer
que pueden contar con impunidad, que están protegidos por un aliado poderoso
que los estimula, los financia, los organiza, los dirige, y creada esta situación,
el señor Cason, aplicando hasta grados insospechados la política agresiva de
su gobierno contra Cuba, nos ha obligado entonces a aplicar nuestras leyes, y
hay que entender estos procesos judiciales como la actuación de Cuba cuando no
le ha quedado otra alternativa ante el camino de confrontación y de
provocaciones que el gobierno de Estados Unidos ha elegido para su relación con
Cuba y en el cual ha jugado un papel protagónico el Jefe de su Sección diplomática
en La Habana.
No se justificaba más ya
nuestra paciencia; no se justificaba ya más nuestra tolerancia, las cosas habían
llegado ya a un punto insostenible para nuestro país, que vive bajo la agresión,
bajo el acoso, bajo el bloqueo y que tiene leyes para defenderse y ha hecho uso
soberano de su legislación para proteger su soberanía, para castigar a los que
cooperan con la potencia que intenta subvertir el orden en el país e intenta
aplastar y quitar a los cubanos el derecho al disfrute de la independencia y de
la libre determinación de su pueblo.
Nuestra paciencia fue
agotada por el señor Cason con su actuación irresponsable. El es el
principal responsable de lo que ha ocurrido.
Por lo tanto, después de
todo este recorrido, el 18 de marzo se toma la decisión de arrestar a un grupo
de los mercenarios que habían estado en las reuniones con él los días 24 de
diciembre, 12 de marzo y 14 de marzo. Fueron arrestados 32 mercenarios ese
día.
Al día siguiente, 19 de
marzo, fueron arrestados otros 33 mercenarios que habían estado participando y
que han estado participando y recibiendo dinero y dando información
distorsionada para que pueda ser aplicada la Ley Helms-Burton, para que pueda
ser aplicado el bloqueo; que han contribuido a la política de Estados Unidos de
condenar a Cuba en Ginebra para legitimar el bloqueo, para darle viso de
credibilidad al bloqueo que la comunidad internacional rechaza.
El propio día 19, en la
noche, es secuestrado el avión DC-3, resultado de años de tolerancia, de estímulo
a los secuestros de aeronaves, de recibir allí como héroes a los que cometían
delitos violentos para emigrar ilegalmente hacia Estados Unidos.
Y me interesa subrayar esto,
porque, cuando digo que ha sido el 18 y el 19 de marzo, dejo claro que esta
decisión fue tomada y estos arrestos se produjeron antes del comienzo de la
guerra en Iraq y antes de los secuestros de los dos aviones y de la lancha; fue
antes cuando se produjo la decisión y se produjeron los arrestos como
consecuencia de la situación insostenible en que habíamos sido puestos por las
provocaciones y la actuación irresponsable del señor Cason.
Ahora, secuestrado el avión
DC-3, llegados a Estados Unidos los secuestradores, confiscado el avión,
filtrada la noticia en la prensa de que se disponían a otorgarles libertad
condicional, libertad bajo fianza a los secuestradores —que, finalmente, al
parecer, no se materializa, pero que se filtró a la prensa, y "cuando el río
suena es porque piedras trae"—, todo eso generó nuevos estímulos, como
alertamos nosotros, y nuevamente, entonces, el 31 de marzo, se produce el
secuestro del AN-24; el 2 de abril entonces se produce el secuestro de la
lancha. Curiosamente, en el secuestro de la lancha se produjo un cambio en
el patrón de conducta que hasta ese momento tenían las autoridades
norteamericanas, porque en virtud de los acuerdos migratorios ellos en el mar
interceptaban las embarcaciones que estaban intentando llegar a Estados Unidos,
paraban las embarcaciones y tenían el compromiso de devolver a Cuba a los que
estaban intentando llegar ilegalmente. No los devolvían a todos, entre un
10% y un 12% de los interceptados finalmente los llevaban para Estados Unidos,
utilizando uno u otro pretexto; pero, bueno, cerca del 90% retornaban.
El día de la lancha ellos
expresaron que no, que no se disponían a actuar en ese caso como había sido
siempre, y nosotros entonces actuamos y resolvimos el problema.
No estamos dispuestos... (2da. parte)
Es decir, ha
habido una cadena, además, de secuestros de aeronaves, intento de utilizar la
emigración ilegal para desestabilizar al país, para crear en Cuba una situación
realmente compleja, y entonces el 3 de abril comienzan los juicios.
Ahora que he hablado del
tema migratorio, quiero poner aquí un dato que me parece importante por lo que
voy a decir. Quiero decir que consideramos que el crecimiento de los
secuestros —ya dije que siete secuestros en siete meses—, utilizando armas
de fuego, armas blancas, violencia contra los pasajeros, granadas, nuestra opinión
es que esos secuestros, esos planes continuos de secuestros, de emigración
ilegal hacia Estados Unidos, obedecen realmente a un plan consciente para
estimular las salidas ilegales de Cuba, para estimular la comisión de actos de
terrorismo en barcos, en aeronaves que vuelan hacia y desde Cuba; para estimular
el secuestro de embarcaciones, el secuestro de aviones cubanos, para crear las
condiciones que permitan dar al traste con el acuerdo migratorio.
Creemos que hay un plan
consciente cuya meta final es dar al traste con los acuerdos migratorios que han
venido funcionando entre ambos países por una década casi y cumplir el gran
sueño de los grupos extremistas de origen cubano, de la mafia terrorista de
origen cubano que vive en la Florida, que siempre se opuso a esos acuerdos y que
han presionado continuamente al gobierno de Estados Unidos para que rompa estos
acuerdos.
Vale la pena ahora glosar
brevemente el texto y los compromisos de este acuerdo. Este es el
Comunicado Conjunto del 9 de septiembre de 1994, firmado por ambos gobiernos, y
dice que "a los migrantes rescatados en el mar y que intenten ingresar a
los Estados Unidos no se les permitirá entrar en los Estados Unidos"; que
dice que "ambos países se comprometieron a cooperar para tomar acciones
oportunas y efectivas para impedir el transporte ilícito de personas con
destino a los Estados Unidos" —eso está firmado—; que dice que
"los dos gobiernos tomarán medidas efectivas para oponerse e impedir el
uso de la violencia por parte de toda persona que intente llegar o que llega a
los Estados Unidos desde Cuba, mediante el desvío forzoso de aeronaves y
embarcaciones" —esto es compromiso firmado por el gobierno de Estados
Unidos—; que dice que "los Estados Unidos aseguran que la migración
legal a los Estados Unidos desde Cuba será de un mínimo de 20 000
cubanos cada año."
Me voy a detener aquí en la
gráfica que les estoy presentado: un mínimo de 20 000 cubanos al año es
el compromiso del gobierno de Estados Unidos de darles visas para que emigren,
sin contar a los parientes inmediatos de ciudadanos norteamericanos, sin contar
eso, no menos de 20 000.
Esta gráfica presenta el
comportamiento, transcurridos cinco meses del noveno año del acuerdo.
Cada año del acuerdo comienza el 1ro. de octubre.
Entre el 1ro. de octubre y
el 28 de febrero, en esos primeros cinco meses del acuerdo del año en que
estamos, en el que Estados Unidos debe dar no menos de 20 000 visas,
transcurridos cinco meses, han dado 505 visas; el año anterior habían sido 7
237; en el 2001 habían sido más de 8 300; en el 2000, 10 860; en 1999, por
esta época, ya habían recibido visas y estaban emigrando a Estados Unidos,
transcurridos cinco meses, casi 11 600 cubanos.
¿Qué significa esta
reducción abrupta de las visas en franca violación del Acuerdo Migratorio?
¿Por qué el gobierno de Estados Unidos no está cumpliendo con el compromiso?
¿Por qué transcurridos cinco meses no está ya en un entorno cercano a los 10
000 cubanos con visas y ha dado apenas el 2,5% de las visas acordadas?
Ya en el año anterior hubo
una violación, en el año 2002 ya no fueron 20 000 visas.
Hubo casi 2 000 visas que no se dieron, se entregaron un poco más de 18 000
visas, ya era un incumplimiento, el año anterior, que concluyó el 30 de
septiembre.
Pero, bueno, del 1ro. de
octubre hacia acá, miren la curva (Señala gráfica). ¿Ante qué
estamos, ante un plan deliberado para que se desesperen los que quieren emigrar,
para que no tengan otra alternativa que la emigración ilegal? ¿Por qué
no se cumple? ¿Por qué la Sección de Intereses, con el amplísimo
aparato consular que tiene trabajando en La Habana, con todas las facilidades,
ha dado apenas 505 visas? En el mes de marzo es la misma situación,
transcurridos ya seis meses.
Así que, de mantenerse el
ritmo actual, habrá una flagrante violación del Acuerdo Migratorio, que obliga
al gobierno de Estados Unidos a dar, al menos, 20 000 visas, y se está
constatando la ejecución de un plan premeditado para estimular la emigración
ilegal, para no dejarles otra opción a los que quieran emigrar de Cuba —y que
nosotros queremos que sea de manera legal y ordenada—, que el secuestro de
barcos, el secuestro de aviones.
Hay gente interesada en dar
al traste con los acuerdos migratorios. Hay una lista de gente que
nosotros conocemos bien, que quisiera que no hubiera acuerdos migratorios, que
quieren crear un incidente entre Cuba y Estados Unidos, que reclaman al gobierno
de Estados Unidos la agresión contra Cuba.
Por tanto, creo que es la
oportunidad propicia para alertar de este nuevo escenario de provocación y
confrontación.
El 2 de mayo de 1995 ambos
gobiernos emitieron una Declaración Conjunta, que se agrega al comunicado
anterior, que dice:
"A partir de este mismo
momento, los emigrantes cubanos que sean interceptados en alta mar por Estados
Unidos serán devueltos a Cuba.
"Ambas partes reafirman
su compromiso conjunto de tomar medidas para impedir las salidas peligrosas de
Cuba, que puedan significar un riesgo de pérdidas de vidas humanas y de
oponerse a los actos de violencia asociados a la emigración ilegal."
Ese es el acuerdo vigente
entre nuestros países, y nosotros vemos, peligrosamente, cómo se incumple el
Acuerdo Migratorio y se da un número realmente mínimo de visas para emigrar
legalmente de Cuba.
Ahora bien, voy a informar
sobre los procesos penales, vistos todos estos antecedentes y explicado las
causas que han propiciado y las condiciones que nos han llevado a este punto.
Se celebraron 29 juicios en
Cuba, prácticamente en todas las provincias del país. Fueron acusados 75
personas, 74 de ellos hombres, y se han impuesto por los tribunales
correspondientes sanciones entre 6 y 28 años de privación de libertad.
Por tanto, es falso que haya habido sanciones de penas de muerte; es falso que
haya habido sanciones, en estos casos, de cadena perpetua, previstas en la ley,
y debo decir que las conductas de algunos de estos acusados los hacían
acreedores de sanciones de naturaleza mayor, incluso, de las que recibieron,
como se preve también en las legislaciones del mundo entero.
Los procesos penales se
instruyeron con carácter sumario en virtud de la Ley No. 5 de 1977, Ley de
Procedimiento Penal. Y aquí quiero hacer una acotación.
El juicio sumario es una
institución que no es, ni mucho menos, creación de Cuba y, mucho menos, solo
empleada en Cuba. Está prácticamente en las legislaciones de más de 100
países en el mundo, incluido Estados Unidos, y llegó a Cuba, realmente, traída
por el gobierno colonial español. El juicio sumario en Cuba no surgió en
la Revolución, data de la Ley de Enjuiciamiento Criminal de 1888, así que los
que trajeron a Cuba esto fueron los colonizadores españoles, el gobierno
colonial español. La Ley de Enjuiciamiento Criminal de 1888 estuvo
vigente en Cuba, como la ley de procedimiento, hasta el año 1973 en que fueron
adoptadas nuevas regulaciones que tomaban mucho de ella. Como el Código
de Comercio de Cuba de hoy, es todavía el español de la colonia. Y el
juicio sumario fue utilizado por el gobierno militar interventor norteamericano
desde 1900 hasta 1902. Así que nosotros hemos heredado esta institución
que, además, es de uso universal.
Juicio sumario que
significa: Potestad del Presidente del Tribunal Supremo para acortar los
plazos de ejecución del juicio; pero, en ningún caso, limitación de las
garantías. Por tanto, rechazo la idea de que un juicio sumario es un
juicio sin garantías, o de que un juicio sumario sea una institución creada
por Cuba.
En la pseudorepública,
durante las tiranías sangrientas de Machado, de Batista, que los gobiernos de
Estados Unidos apoyaron y financiaron, le dieron apoyo militar y político,
existieron también los procesos sumarios, pero no fue la única medida, porque
se acudió a soluciones más expeditas, como el asesinato, la desaparición y el
crimen contra los opositores.
En América Latina las
dictaduras militares, apoyadas por Estados Unidos, que desaparecieron y
asesinaron a cientos de miles de personas, utilizaron también procedimientos más
expeditos, como el asesinato, la desaparición de lo que en ningún caso se
puede imputar a la Revolución Cubana. No se puede presentar, ni se podrá,
el nombre de un desaparecido en Cuba, el nombre de un asesinado, el nombre de un
arrestado en la madrugada, encapuchado, que nunca más apareció, y de esas
listas en América Latina hoy quedan sin resolver cientos de miles de casos.
No se puede imputar nada similar a Cuba. Como no se nos pueden imputar
nuevas modalidades de la legislación norteamericana, como los Tribunales
Militares Secretos.
Por tanto, sostengo que ha
habido respeto absoluto al debido proceso y a las garantías para todos los
acusados, en virtud de la legislación cubana y en virtud de principios
generalmente reconocidos y aceptados en el mundo.
Los voy a citar, los seis
casos que voy a poner.
Primero, todos los acusados
conocieron los cargos que se les imputaban y tuvieron oportunidad de alegar
sobre ellos antes de la celebración del juicio; de alegar todo lo que
consideraron pertinente. No se enteraron en los juicios, es falso; fueron
informados previamente y se les dio oportunidad, como a todo acusado en Cuba, a
dar su opinión, sus elementos sobre la acusación.
Segundo, todos los acusados
ejercieron el derecho de contar con una representación letrada, con abogado
defensor que, según la legislación cubana, puede ser designado por el acusado
o, en su defecto, el tribunal lo sitúa de oficio.
Voy a aclarar que
participaron 54 abogados defensores en los 29 juicios; algunos abogados tuvieron
más de un defendido.
Participaron 54: 44 de
ellos designados por los acusados y sus familias. Rechazo la idea de que
alguno de los acusados pudo no tener apropiada defensa en el juicio, es falso.
Mienten los que han dicho eso. De los 54 abogados defensores, 44, el 80%,
fueron designados por los acusados; 10 fueron situados como abogados de oficio
por los tribunales.
Tercero, todos los acusados
ejercieron su derecho de ser escuchados en juicio por tribunales previamente
constituidos. No se creó ningún tribunal especial ad hoc para juzgarlos.
No han ido a una corte militar formada de urgencia, es falso. Han ido a
tribunales provinciales, previamente establecidos, según establece nuestra Ley,
y por jueces que habían sido nombrados antes de las acusaciones, jueces que ya
existían y trabajaban en esos tribunales. No ha habido tampoco
nombramiento de jueces de urgencia ni tribunales creados específicamente, y es
falso eso.
Por tanto, todos han
ejercido su derecho de ser escuchados por tribunales y jueces preexistentes en
vista oral, cada uno; ha habido una vista oral donde ha intervenido el acusado,
donde ha ejercido su derecho de volver a intervenir, al final, donde ha
respondido preguntas de la defensa y de la fiscalía, donde han ido testigos,
peritos; donde los abogados de la defensa interrogaron a testigos, peritos.
Ha habido una vista oral, porque nuestra ley no permite la decisión de un
tribunal, como la legislación norteamericana y de otros países, sin vista
oral, en la que si el acusado se decreta culpable o llega a un arreglo, ya puede
dictarse sentencia. Aquí en Cuba es obligatorio una vista oral, y la
hubo. Es decir que no ha habido nadie juzgado a través de papeles o sin oír
su opinión y sus declaraciones y las de sus abogados.
La vista, además de oral,
ha sido pública. Rechazo la idea de juicios secretos. Participaron
un promedio de 100 personas por juicio. Han participado casi 3 000
personas en los juicios, básicamente familiares, además de testigos, peritos
—cientos de testigos, peritos—, y, en promedio, unas 100 personas por
juicio, casi 3 000 en los 29 juicios. Por tanto, rechazo la idea de los
acusados sometidos a un juicio en un lugar sin garantías y sin nadie presente,
es falsa esa información.
La vista, además de ser
oral y pública... Y ahora aquí debo aclarar lo siguiente: Se ha
dicho: "Los diplomáticos extranjeros acreditados en La
Habana" —algunos diplomáticos extranjeros que manifestaron interés,
debo decir de una minoría de países, de un pequeño número de países,
interesados, no sé por qué, en estas cuestiones de manera especial— "no
estuvieron presentes en los juicios", se ha dicho eso como un ejemplo de
falta de garantías.
¿Quién ha dicho que un
diplomático extranjero tiene derecho a ir a un juicio donde no es juzgado un
nacional de su país? Si hubiera habido un nacional de su país no se
hubiera hecho el juicio sin la presencia del representante diplomático.
Así ocurre en Cuba en los casos en que tenemos que juzgar en nuestro país a
extranjeros porque han cometido delitos en Cuba, tráfico de droga, delitos de
terrorismo y otros delitos, siempre está el acceso y la representación diplomática
y consular del país de procedencia.
¿Por qué tiene que ir un
diplomático extranjero a un juicio donde se juzgan cubanos, por un tribunal
cubano, acusadores cubanos, abogados defensores cubanos y parientes cubanos?
¿Qué labor tiene que hacer allí de supervisión? El que quiera
información puede pedirla a la Cancillería y nosotros decidiremos qué
información ofrecemos. Nosotros no tenemos que conceder un derecho
especial que no recibimos. Los tribunales tienen competencia para decidir
quién viene y quién no viene.
Quiero aclarar que no hemos
violado una prerrogativa de algunos diplomáticos extranjeros en La Habana; los
diplomáticos extranjeros no tienen por qué estar en un juicio donde no es
juzgado un nacional de su país.
Los tribunales
correspondientes decidieron que no hubiera acceso a la prensa, es su
prerrogativa, que nosotros respetamos; decidieron, por razones de seguridad,
organizativas, de evitar cualquier tipo de incidente, limitar el acceso también
a cientos de miles y millones de revolucionarios que, indignados por la actitud
antipatriótica y mercenaria de estos individuos, hubieran querido estar en los
juicios y tampoco han estado. Y los juicios se han celebrado con todas las
garantías para la integridad física y moral de los acusados y con el debido
orden y respeto a sus familiares y a todos los participantes.
Insisto en que han sido
vistas orales, públicas y contradictorias, principio del derecho que establece
la actuación de la defensa, la opinión en contra. Por tanto, rechazo la
idea de un juicio en el que no ha habido esas garantías.
Cuarto, todos los acusados y
sus defensores han ejercido el derecho de aportar las pruebas a su favor que
consideraron, además de las presentadas por la instrucción policial, por la
fiscalía; de presentar sus testigos, los abogados defensores presentaron 28
testigos, presentados por la defensa, que no habían sido previamente
presentados por la fiscalía, de los cuales 22, la inmensa mayoría, fueron
autorizados en el momento por los tribunales a actuar como testigos.
Todos los abogados
defensores tuvieron acceso previo al expediente de la acusación. No
ocurrió aquí como a los abogados defensores de los cinco cubanos injustamente
condenados en Miami, que todavía hoy, transcurrido todo este tiempo desde el
juicio, no han podido acceder al 80% de la documentación presentada por la
fiscalía, porque el gobierno de Estados Unidos la declaró secreta. Eso
no ha ocurrido aquí.
No ha ocurrido aquí que los
acusados, para preparar sus alegatos, como ocurrió a los cinco cubanos en
Miami, no hayan podido leer de qué se les acusa. Eso no ocurrió, como no
ocurrió tampoco que los abogados defensores tengan que intervenir sin conocer
el 80% de las páginas de la acusación fiscal. No ocurrió eso.
Como tampoco ha sido
sometida al confinamiento solitario en celdas de castigo ninguna de estas
personas acusadas en Cuba, para impedir que se prepararan para el juicio.
Quinto, todos tienen
derecho, y así les fue notificado en el juicio, de recurrir las sentencias ante
un tribunal superior al que fueron condenados, en este caso ante el Tribunal
Supremo, es un derecho que les asiste y que la legislación cubana respeta
escrupulosamente.
Y sexto —dije que iba a
citar seis argumentos—, ha habido el más transparente y escrupuloso respeto a
la seguridad física, a la integridad física y moral de cada uno de los
acusados en todas las etapas del proceso, no hay aquí la más mínima
evidencia, la más mínima sospecha, no se nos puede imputar el empleo de la
coacción, o de la presión o de la amenaza, o del chantaje, porque tenemos ética,
porque creemos en valores y eso es lo que nos ha permitido llegar hasta aquí y
nuestro pueblo lo sabe.
Sobre este tema voy a
presentar la opinión de uno de los acusados en un juicio de ayer, sobre este
asunto de las garantías.
(Ruedan video)
Presidente del
Tribunal.-
....declarar o abstenerse de hacerlo, ¿desea declarar?
Acusado.- Sí
deseo declarar.
Presidente del
Tribunal.- ¿Libremente?
Acusado.- Libremente.
Presidente del Tribunal.-
Lo escuchamos.
Acusado.-
Yo sugiero que me hagan las preguntas, igual que a Miguel, que el tribunal me
haga las preguntas.
Presidente del
Tribunal.-
Es libremente, desea... Entonces le refiero lo mismo, que si hay alguna
pregunta que no desee responder se lo comunique a los miembros del tribunal, es
un derecho que usted tiene.
Acusado.-
Yo quiero significar aquí, delante de este tribunal, el trato correcto que nos
han dado las autoridades de la Seguridad del Estado dentro del órgano de
instrucción, que ha sido un trato justo, que no hemos sido vejados, no hemos
sido maltratados en ningún momento.
Tenemos que significar
que el trato dado tanto por los oficiales, por el alto mando de Villamarista y
por todo el personal dentro, tanto carceleros como todo el personal de servicio,
ha sido el mejor con nosotros, o por lo menos con mi persona; tengo que decirlo
así, porque, bueno, yo no tengo contacto con los demás acusados. Y
agradecer que ese trato ha sido correcto, que hemos tenido una atención médica
esmerada tres veces al día y que ante cualquier circunstancia de dolor, de
cualquier problema de salud han estado los médicos en la celda, han estado ahí
al pie de nosotros, y si presión alta, que si la pastilla a su hora, que si hay
un dolor por aquí, un dolor de muela, cualquier cosa, el órgano de instrucción
ha estado perennemente con nosotros.
Nos han accedido a la
visita de nuestros familiares, dentro de 15, 20, 25 minutos nos han dado para
ver a nuestros familiares, eso lo agradecemos, o por lo menos yo lo agradezco,
tengo que decirlo así; que la visita con nuestros familiares ha sido abierta,
delante del instructor, pero, bueno, ha sido abierta, que se nos ha dejado
conversar ampliamente; bueno, en fin, el contacto con nuestros abogados
defensores también ha sido amplio, nos han dado todo el tiempo del mundo para
comunicarnos con ellos.
Bueno, dejar claro aquí
que falsos rumores que pueda haber sobre ese tipo de conducta por parte de las
autoridades de instrucción policial en Villamarista son falsos rumores, que no
se puede decir que ahí se maltrata a nadie, que allí se veja a nadie y que allí
se reprime a nadie.
Felipe Pérez.-
Debo agregar a lo visto aquí, algunas clarificaciones. Aquí debo dar
este dato: Hay 37 acusados que supuestamente han ejercido como
"periodistas independientes". He visto publicaciones que hablan
de que hemos arrestado a los principales periodistas cubanos, que hemos
arrestado a la intelectualidad cubana. Eso es un despropósito singular,
una superficialidad al referirse a este tema, que me impresiona.
De los 37 acusados que
durante años han proclamado ser "periodistas independientes",
mientras ejercían su labor como agentes del gobierno de Estados Unidos en Cuba,
realmente estudiaron periodismo y fueron periodistas alguna vez, 4, ¿está
claro?, 4 de los 37; y en Cuba no existe la carrera de técnico medio en
periodismo, ¿está claro?, ni en ningún lugar del mundo. Son 4 los que
hicieron estudios de periodismo en alguna universidad y trabajaron alguna vez de
periodistas, 4 de los 37. De los 37 hicieron estudios universitarios de
algún tipo, 14, contando estos 4, ¿está claro?, para que ustedes, por favor,
me ayuden a aclararles a los que evidentemente han tenido mala información, en
ningún caso mala fe.
Por favor, ayúdennos a
decirles que en Cuba, además de los 157 corresponsales que trabajan para medios
extranjeros —algunos ciudadanos de otros países, otros cubanos, 157, ustedes,
una parte importante está aquí—, en Cuba trabajan como periodistas, con título
de Licenciados en Periodismo, expedidos por nuestras universidades, después de
cinco años, muchos con posgrados en otras instituciones, universidades en el
mundo, 2 175 periodistas. Por favor, aclaren que los periodistas son
ustedes, y ellos, los 2 175 periodistas cubanos que trabajan hoy en 548 medios
de prensa cubanos —¡quinientos cuarenta y ocho!—: radiales,
televisivos, impresos, de los cuales 237 tienen versiones digitales. Esa
es la prensa cubana; no los mercenarios que publican en el Miami Herald lo que
sus patrones les orientan, como veremos después; porque les tenemos más
noticias, ¿está claro?
Entonces, por favor, a ver
si se abre paso la idea de que había 4 que habían sido alguna vez periodistas
en su vida, de los 37, y que son 14 los que alguna vez pusieron el pie en una
universidad; y que aquí hay más de 2 000 periodistas cubanos y 157 periodistas
extranjeros que tienen título, que han trabajado como periodistas, que tienen
una labor reconocida, que por favor no nos ofendan a nuestro gremio y a ustedes,
cuyo trabajo apreciamos y respetamos, y que hacen una labor profesional y un
trabajo de información y ejercen un importante papel social que nosotros
reconocemos y apoyamos. Pero, bueno, llamarles periodistas a los
mercenarios que participan en la conspiración para subvertir a Cuba, es una
cosa que ofende nuestra sensibilidad.
Debo decir, por otra parte,
que solo economistas y contadores hay en Cuba más de 60 000. La idea de
que los principales economistas cubanos han sido acusados, me parece que ofende
nuestra inteligencia. Hay más de 60 000, ninguno estaba ahí, ¿está
claro?, más de 60 000.
Hay más de 700 000
graduados universitarios en Cuba. Cuando veo a algunas personalidades
decir que lo mejor de la intelectualidad cubana ha sido acusado, realmente
pienso en nuestros compañeros, en nuestras glorias de la danza, de la música,
de las letras, de la poesía, de la pintura, de la actuación, nuestras
personalidades del periodismo, nuestros escritores. Me parece que
desconocer de esa manera y reducir la intelectualidad cubana a este grupo de
personas, porque entre ellos haya algunos graduados universitarios, algunos
intelectuales, algunas personas que ejercieron como periodista alguna vez, me
parece que realmente es una ofensa al esfuerzo que hemos hecho en pos de la
educación de nuestro pueblo y de la cultura.
Por tanto, ayúdennos a
aclarar eso, que todos los graduados universitarios de Cuba no fueron llevados a
juicio, que en Cuba hay más de 700 000. Y lo digo sin molestarnos, por
supuesto, ¿no?, no es que nosotros nos dejemos agotar la paciencia, provocar
por esas declaraciones, pero nos parece que la verdad debe ser dicha con
honestidad, independientemente de las posiciones o los juicios que se tengan
sobre Cuba.
Por último, sobre este tema
quiero decir que se han utilizado por la fiscalía los siguientes artículos de
la legislación cubana, de leyes previamente sancionadas en Cuba. Aquí no
hay nadie siendo juzgado por una ley posterior a su acusación. Aquí hay
un estado de derecho, aquí hay un país con instituciones que se respetan y
ejercen su trabajo.
Se ha aplicado el Artículo
91, del Código Penal cubano, Ley 62 de 1987, que venía, a su vez, del Código
Penal español. Este artículo está en la legislación penal cubana desde
que Cuba era colonia de España, y está casi con estas letras en el Código
Penal norteamericano. Dice: "Actos contra la independencia o la
integridad territorial del Estado. El que en interés de un Estado
extranjero ejecute un hecho con el objetivo de que sufra detrimento la
independencia del Estado cubano, o la integridad de su territorio, incurre en
sanción de privación de libertad de 10 años a 20, o muerte."
Viene así desde el Código
de Defensa Social de 1936 en Cuba, que venía a su vez del español. ¿Está
claro?
Nosotros consideramos y los
fiscales consideran y el pueblo de Cuba considera que el que recibe dinero de
una potencia extranjera, apoya el bloqueo, contribuye a difundir información
tendenciosa que justifica el bloqueo; comete actos al servicio de una potencia
extranjera el que da información para que se aplique la Ley Helms-Burton, y,
por tanto, nuestras leyes deben servirnos para defendernos de estas conductas.
¿No lo habíamos hecho
antes? Es cierto. Hemos tenido paciencia, como ya expliqué, hemos
sido tolerantes; pero hemos sido obligados a defendernos.
Por otro lado, se han
aplicado varios artículos de la Ley No. 88 de Protección de la Independencia
Nacional y la Economía de Cuba, la ley antídoto de Cuba cuando se proclamó la
Ley Helms-Burton. Y Cuba no fue el único Estado que proclamó que era
delito en su territorio colaborar con la Ley Helms-Burton, obedecerla; Canadá
lo hizo Ley. En Canadá es delito colaborar o plegarse a la Ley Helms-Burton.
La Unión Europea adoptó un reglamento, y en otro grupo de países, en México,
en Argentina, se adoptaron leyes que castigan como delito colaborar con la Ley
Helms-Burton o plegarse a ella. Es delito en estos países cumplir con la
Ley Helms-Burton, como una ley antídoto, como una medida de legítima defensa
al carácter extraterritorial de la ley. ¿Cómo nosotros no íbamos a
tener una ley para protegernos de eso?, y esa ley ha sido invocada.
Se ha dicho que estos son
presos de conciencia, que han sido acusados por pensar o por hablar, lo cual
rechazo categóricamente. Aquí han sido juzgados hechos
y conductas tipificados como delitos en la Ley, en ningún caso ideas. Las
batallas de pensamiento las ganamos a pensamiento, como decía José Martí, y
somos muy fuertes en nuestras ideas. Castigamos hechos y conductas.
Aquí tengo artículos de la
Ley No.88 de Protección de la Independencia Nacional y de la Economía:
Artículo 5.1.
"El que busque información para ser utilizada en la aplicación de la Ley
Helms-Burton, el bloqueo y la guerra económica contra nuestro pueblo,
encaminado a quebrantar el orden interno, desestabilizar el país y liquidar el
Estado socialista y la independencia de Cuba, incurre en sanción de privación
de libertad.
"Artículo 6.1.
El que acumule, reproduzca, difunda material de carácter subversivo del
gobierno de Estados Unidos de América, sus agencias, dependencias
representantes, funcionarios o de cualquier entidad extranjera para apoyar los
objetivos de la Ley Helms-Burton, el bloqueo y la guerra, incurre..."
Se ha dicho que son presos porque tenían en la casa libros de Mark Twain, por
tener en la casa Aventuras de Tom Sawyer, la Biblia. Ofende nuestra
sensibilidad y ofende la verdad esa acusación.
¿Por qué no va a ser
delito en Cuba difundir propaganda del gobierno de Estados Unidos, manuales para
la subversión interna, textos que hablan a favor de mantener el bloqueo contra
Cuba? ¿Por qué nosotros no podemos defendernos del bloqueo más
prolongado que ha existido en la historia? ¿Por qué? Nuestro país
tiene derecho, en virtud de la Carta de Naciones Unidas, a defender su derecho a
la libre determinación, a escoger su sistema, y tiene potestad para prever en
sus leyes como delitos las conductas y los hechos que colaboren a la agresión
contra el país, que se financia desde el exterior, y, por lo tanto, sí es
delito. No asesinamos por esto, no torturamos por esto, pero sí
penalizamos, y nuestro pueblo nos reclama energía en defender la Revolución, y
tenemos una opinión pública que ve como se confiscan las aeronaves y los
barcos que llegan allí; que ve como actúan impunemente en Florida los grupos
que se preparan con armas pesadas para atacar al país; que han tenido que poner
los muertos de décadas de asesinatos, de actos terroristas. ¿Por qué
nosotros no vamos a defendernos?
Invoco aquí nuestro derecho
a la legítima defensa consagrado en la Carta de Naciones Unidas, y nosotros
estamos siendo agredidos con una guerra económica, política, propagandística.
El que colabora aquí dentro de Cuba con esos objetivos, tiene que saber que
incurre en un delito.
"Artículo 7. El
que con el propósito de lograr los objetivos de la Ley
Helms-Burton" —que, como ya vimos, prevé el dinero para financiar
la subversión— "apoyare el bloqueo y la guerra económica, colabore por
cualquier vía con emisoras de radio o televisión, periódicos, revistas u
otros medios de difusión extranjeros..." Y no nos referimos nunca
aquí a los corresponsales extranjeros, la propia ley lo dice, pero sabemos que
estos son supuestos periodistas que son financiados, a los que les dicen qué
cosas tienen que escribir, los que reclaman a la Unión Europea que Cuba no
sea aceptada en el Convenio de Cotonú, como si eso fuera importante para Cuba
—y después me voy a referir a eso—, como si se pudiera presionar a Cuba,
que ha resistido 40 años de bloqueo sin doblegarse con tal o cual medida.
Y estos son los que lo han declarado, lo han escrito; los que han pedido la
condena de Cuba en la Comisión de Derechos Humanos, que es con la que se
justifica el bloqueo; los que han pedido que no se levante el
bloqueo, porque dicen que "todavía las condiciones no están
maduras"; los que, por otra parte, reciben dinero para hacer
eso y viven, y viven bien de eso, y lo vamos a ver después.
Entonces, se han aplicado
esos artículos de la Ley de Protección de la Independencia
Nacional y la Economía de Cuba, Ley No.88, y el Código Penal cubano.
Por otro lado, se ha
aportado amplísima prueba, material probatorio de peritos, de testigos.
Por ejemplo, peritos del Banco Central de Cuba demostraron a uno de los
tribunales cómo el dinero fluye desde el gobierno y las agencias de Estados
Unidos hasta sus agentes en Cuba. Está clara ya la ruta del dinero sucio,
se sabe cómo viene: gobierno de Estados Unidos-agencias fachadas, ONG y
grupos e institutos en Estados Unidos, y de ahí a Cuba, de contrabando, bajo el
manto de remesas familiares, se sabe en detalle. Este es el dinero público
de la USAID, no estamos hablando aquí del dinero de los servicios especiales,
el dinero que entrega directamente aquí la Oficina de Intereses y todo eso.
Después de haber dado estos
datos, me queda informarles ahora algunas otras cosas muy interesantes.
El papel principal en la
formación, en la creación de estos grupos, en la dirección de estos grupos,
en el financiamiento de estos grupos, en la estimulación y la protección a
estos grupos mercenarios en Cuba lo tiene el gobierno de Estados Unidos.
Es la Sección de Intereses norteamericanos en La Habana, y ha quedado probado
en los juicios, con amplitud, quién crea, dirige, financia, estimula, protege
la creación y el trabajo subversivo de sus agentes en Cuba. ¿Lo hace en
virtud de qué? En virtud del cumplimiento de la Ley Helms-Burton.
"Sección 109:
Autorización del apoyo" —dice— "a los grupos democráticos y de
derechos humanos."
"Sección dedicada:
Se autoriza al Presidente a prestar asistencia" —es decir, dinero;
dinero del contribuyente norteamericano— "y otros tipos de apoyo a
personas y a organizaciones en Cuba..."
Sección 115 de la Ley Helms-Burton:
"Repercusión de esta ley sobre las actividades lícitas" —miren qué
curioso— "del gobierno de Estados Unidos.
"Nada de lo dispuesto
en la presente ley" —es decir, nada de lo dicho aquí, que el gobierno y
el presidente tienen que apoyar a través de la USAID— "prohíbe ninguna
de las actividades de investigación" —miren ahora qué nombres más
interesantes—, "protección o inteligencia jurídicamente autorizadas de
un organismo encargado de hacer cumplir la ley o de un organismo de inteligencia
de los Estados Unidos."
Para que no vaya a haber
confusión y se crea que ahora la única manera de darle dinero y organizar en
Cuba es a través de la vía legal, el legislador, el senador Helms, el
congresista Burton, se aseguraron en el texto de que quedara claro que aquello
no tiene nada que ver con lo otro, de todas maneras hay que seguir por la vía
secreta de los organismos de inteligencia dándole dinero, financiando y todo
eso.
Eso es lo que se está
ejecutando en Cuba. Se pretende presentar esto como un movimiento autóctono
surgido de Cuba, la "sociedad civil" —le llaman— en Cuba,
ignorando a las más de 2 000 organizaciones no gubernamentales y asociaciones
cubanas, que incluyen desde asociaciones de chef de cocina, hasta organizaciones
femeninas, grupos ecologistas, centros de estudio, organizaciones de jóvenes,
de estudiantes, sobre las más diversas materias de la actividad social y económica
del país, insultando realmente a todas estas organizaciones y a sus decenas,
cientos de miles y en algunos casos millones de miembros.
¿Qué se está haciendo aquí?
Presentando como el surgimiento de un movimiento opositor en Cuba un intento de
oposición fabricado y financiado desde el exterior, en cumplimiento de la Ley
Helms-Burton.
No estamos dispuestos... (3da. parte)
Nosotros, que
hemos tenido que defender la Revolución más de 40 años y que cuando el señor
Cason declara en Miami: "El futuro de los cubanos es un asunto de los
cubanos, nosotros queremos que ellos, los de adentro y los de afuera"
—pensando como piensan los batistianos, que vendrán aquí a reclamar la
riqueza que le robaron al pueblo y que la Revolución nacionalizó—,
"sean ellos los que se pongan de acuerdo."
Nos acordamos que eso mismo
les dijeron a los patriotas que luchaban por la independencia de Cuba y
declararon que "Cuba debía ser de hecho y de derecho libre", por
resolución del Congreso, y después el país fue ocupado militarmente y se le
impuso la Enmienda Platt y se le robaron sus recursos naturales.
Recordamos, cuando oímos al
señor Cason, que también se dice ahora que "el futuro de los iraquíes
corresponde a los iraquíes", imagino, incluso, la administración de los
pozos petroleros y los nuevos contratos.
Nosotros nos hemos curtido
en la defensa de nuestra soberanía y no nos creemos "los cuentos de
camino", y sabemos que se fabrica la subversión desde el exterior, que se
intenta crear una quinta columna aquí, y ejercemos nuestro derecho soberano a
enfrentarla legalmente y respetando las leyes y la ética; nunca apelando a métodos
de secuestros, de asesinatos; jamás creando un escuadrón de la muerte, jamás
violando la integridad física y moral de las personas.
Ahora, he dicho que la Sección
de Intereses de Estados Unidos en La Habana crea los grupos disidentes, los
organiza, y lo sostengo. Aquí está una de las fotos presentadas en uno
de los juicios. Fueron presentadas cientos de fotos.
Aquí aparece el señor
Cason en el momento en que él —un diplomático extranjero acreditado en La
Habana— funda la rama juvenil del Partido Liberal Cubano, cosa increíble,
fundador de un partido en Cuba. Fundar un partido en Cuba un ciudadano
extranjero, me parece..., y no hay legislación en el mundo que permita que
ciudadanos extranjeros formen partidos dentro del país. Bueno, aquí está,
retratado en la foto de ocasión, en el momento en que fundaba la rama, es
decir, no solo el partido, sino ahora estaba creando la rama juvenil, o sea, el
relevo, los que tratarán de derrocar la Revolución en el 2080 ó 2091.
Por lo que se ve, la guerra será larga.
Aquí está la reunión, el
momento en que el comité organizador —son cuatro personas—, los cuatro
miembros de esa nueva agrupación, fundan; o sea, aquí está reunido con el
pleno del nuevo movimiento, una asamblea, están los cuatro y está el señor
Cason ahí, elegante. Se ve en la mesa ahí, bandejas de jamón, vasos ahí,
hubo seguro su "cosita mezclada", ¿no?, para refrescar. Ahí
está.
La Sección de Intereses
Norteamericanos crea en Cuba estos grupos. Lo sostengo y ha sido probado
en los juicios.
Repito que no confundo para
nada la actuación del gobierno, de algunos de sus agentes, de un diplomático
norteamericano en La Habana; no confundo eso con la actitud del pueblo
norteamericano hacia Cuba, y distingo muy bien, y ninguno de nosotros ha sido
"picado" por un virus antinorteamericano, no nos hemos educado en los
odios ni en el chovinismo, y defendemos nuestro derecho a la independencia y
nuestra patria con el mismo fervor con que somos solidarios con el mundo y
respetuosos con todos los pueblos, incluido el pueblo norteamericano.
Aquí tengo otra pieza
interesante: "Pases para libre acceso", acceso abierto a
cualquier hora del día y de la noche a algunos de estos mercenarios para entrar
a la Sección de Intereses Norteamericanos en La Habana solo presentándolos.
Los cubanos no podemos
entrar allí, porque, bueno, ahí hay mecanismos de protección; además, es
cada vez más difícil para los cubanos entrar allí: huellas dactilares,
registro, cacheo.
Bueno, hay algunos que no
pasan por eso, tienen —como vemos aquí—: Pase Abierto del señor
Oscar Elías Biscet, a cualquier hora del día y de la noche; Pase Abierto del
señor Héctor Palacios.
Las nuevas restricciones
impuestas por la Oficina de Seguridad de la Patria, que han reforzado las
medidas de protección en los inmuebles oficiales norteamericanos, que ha hecho
más difícil penetrar la frontera —es lógico, reacción
después de los actos terroristas del 11 de septiembre—, para estas personas
no valen, ellos tienen allí el status de un funcionario. Ellos pueden
entrar ahí como Cason, presentan el pase y entran. Me imagino que, al
cabo del tiempo, como ya se les conoce, le digan: "Adelante", se
entra también. Esa es la realidad.
Bueno, ¿cómo es posible
que un cubano normal, un cubano de a pie pueda tener acceso irrestricto, con
pase oficial firmado por el Jefe de la Sección, para entrar a cualquier hora
del día y de la noche a cualquier lugar de la Sección de Intereses
Norteamericanos en La Habana? Parece que tiene que ser alguien que goza de
una extrema confianza, porque yo nunca he tenido ese pase ni esa posibilidad.
Cuando voy a ir a una embajada, el embajador lo sabe antes, autoriza a los que
están en la puerta para que yo entre; incluso, la seguridad cubana que protege
el inmueble diplomático ha sido avisada.
Aquí tengo otro momento de
celebración (Muestra una foto). Esta es con la señora Vicky Hudleston,
el momento en que todos sonrientes le deseaban éxito en su nueva misión en
Mali, donde ella fue a trabajar como embajadora; le desearon allí buen trabajo,
buen ambiente. Conversaban allí, habían concluido una reunión, están
también algunos otros funcionarios de la SINA.
Entonces, nosotros sabemos
muy bien la responsabilidad de la Sección de Intereses en crear estos grupos.
Aquí hay otra —no los voy
a agotar—, aquí hay otra interesante, se ve una mesa; fotos diversas, una
mesa. Ahí están las banderitas norteamericanas, hubo una recepción
parece, se distingue aquí una botella, me parece que es Bacardí blanco.
Casi estoy seguro de que es una botella de Bacardí. Bueno, están sus
botellas, hubo una celebración, hay fotos. De esa manera se hacen los
planes para tratar de derrotar a la Revolución Cubana.
El señor Cason debe saber
que sabemos, debe saber que antes de que él llegara a Cuba, nosotros ya lidiábamos
con estos temas. Y, bueno, a lo mejor él se empeña en obtener sus propósitos,
pero debe saber que no es fácil, porque no está lidiando con un pueblo
ingenuo, que no ha sido curtido en defender su soberanía y su independencia.
Ahora, dije que el gobierno
de Estados Unidos dirige a estos grupos. Ahora digo que los financia.
El dinero para estos grupos es dinero oficial del gobierno de Estados Unidos.
Aquí está solo el programa de la Agencia norteamericana para la Ayuda
Exterior, la USAID, solo ese, ya dije que ellos dicen que lo de ellos es la
menor parte.
"Para incrementar en el
mundo la solidaridad con los activistas en Cuba", para propiciarles viajes,
premios, reconocimientos, dinero asignado en el año 2002: 8 099 181 dólares.
Si la Agencia norteamericana para la Ayuda, en un ambiente de relaciones
normales con Cuba, dedicara ese dinero realmente al bienestar económico y
social de los cubanos, con esos 8 millones Cuba podría construir escuelas,
equipar policlínicos, construir viviendas; sin embargo, el dinero se dedica a
la subversión. Y no es que lo estamos pidiendo ni mucho menos, ni que lo
necesitamos; desarrollamos nuestro país pese al bloqueo que ellos nos han
impuesto, y nuestro pueblo lo sabe, y hemos enfrentado las dificultades.
"Para ayudar a crear
ONG independientes en Cuba", 1 602 000 dólares; "para dar voz a los
periodistas independientes", 2 027 000 dólares; "para planificar la
transición en Cuba", 2 132 000 dólares; "para evaluar el
programa", cómo marcha, 335 000 dólares. ¿Cómo se ha hecho eso?
Creando grupos en Estados Unidos, que son los que reciben ese dinero, se
embolsillan la mayor parte, porque business son business, y mandan para Cuba una
parte a estos grupos.
Centro para una Cuba Libre,
recibió en el 2002, 2 300 000 dólares. Recibe información de los grupos
de derechos humanos y la envía, la disemina, la distribuye. Grupo de
Trabajo de la Disidencia Interna, 250 000 dólares le dieron; Fredoom
House, son los encargados del Programa para la Transición de Cuba, es decir,
los que están en la cosa más estratégica —este era Frank Calzon—, 1 325
000; el Instituto para la Democracia en Cuba... Todo esto es en Miami,
algunos en Washington, la mayoría en Miami; siempre allí hay cubanos vivos que
saben que una parte de ese dinero puede no tener que justificarse, va directo a
"gastos de representación", y otra parte la mandan aquí. Instituto
Republicano Internacional, uno de los organizadores de los premios, de las giras
al exterior, de los financistas de los viajes de algunos de los
"ilustres" patriotas que han sido premiados en el mundo... Grupo de
Apoyo a la Disidencia, 1 200 000. Han estado repartiendo. En fin,
estos son.
Cubanet recibe noticias y
las publica, 98 000 dólares, le han bajado el presupuesto. El Centro Americano
para la Labor Internacional de Solidaridad —miren esta a qué se dedica,
trabaja para "persuadir a los inversionistas extranjeros para que no
inviertan en Cuba", es su objeto social declarado—, recibe del gobierno
norteamericano 168 575 dólares en el año.
De ahí viene el dinero, y
de los servicios especiales.
¿Cómo llega? Por
ejemplo, Frank Hernández Trujillo, jefe del llamado Grupo de Apoyo a la
Disidencia, radicado en Miami, como es lógico, recibió en el año 2001, 400
000 dólares —de la USAID solamente—, y en el año 2002 recibió 1 200
000, le triplicaron el dinero que le dieron; esto está publicado en los sitios
oficiales de Internet del gobierno de Estados Unidos. ¿Qué hacía con el
dinero? Mandaba cosas para Cuba de contrabando, o con gente que venía.
Aquí tengo, porque él
tiene que justificar —esto ha sido ocupado como parte de las investigaciones
para los juicios—, una de sus nóminas, donde explica para qué cosa usó el
dinero empleado. Entonces, aquí tengo: computadora, número de
serie, vaya, una cosa profesionalmente hecha. Aquí tengo los nombres de
la gente en Cuba, estos "patriotas" que van a lograr la transición y
luchan por la "democracia" en Cuba, y al lado está el dinero que le
dieron y para qué cosa tiene que usarlo aquí. O sea, Frank allá tiene
que decir: "Le di el dinero, y el dinero es para tal cosa."
Aquí aparece —cosas que estaban entrando de contrabando, unos contenedores,
violando las regulaciones aduanales—:
Fulana de tal, dos lámparas.
Lámpara, video, video, dos lámparas. Lámpara. Paquete especial
para Armando Villar. Cocina eléctrica para Ángel Jiménez. Teléfono,
teléfono, teléfono. Para Marta Beatriz Roque, módulo No. 1.
Hay unos paquetes, como una
"jaba", es decir, trae un grupo de cosas ya, y se llama módulo No. 1.
Ana María Espinosa
Escabillo, juego de cazuelas (Risas), para luchar por la democracia en Cuba.
Lámpara, televisor, video, paquete, paquete. Paquetes de alimentos y
medicinas.
Porque hay que decir que una
de las más crueles ironías del trabajo de estos grupos ha sido que el gobierno
de Estados Unidos les ha propiciado que tengan alimentos y medicamentos para, en
el barrio, aprovechando la escasez, aprovechando la necesidad, aprovechando la
urgencia de un padre que busca un medicamento, en estos años en que nosotros,
pese a todo el esfuerzo, no hemos podido garantizarlo, por esa vía, entonces
hacer su labor de reclutamiento, de lograr gente que les deba favores, y han
creado unos llamados "centros de distribución" para darles a la gente
los alimentos y el medicamento que el bloqueo norteamericano, que ellos ayudan a
mantener, impide a los cubanos acceder.
Entonces, resulta una ironía.
Usted ve aquí: dinero, dinero, televisor, lámparas, juego de 21 potes
—no está claro de qué—, módulo para bebé. Idelfonso Hidalgo recibió,
módulo para bebé. No sabemos cómo esto tiene que ver con la "lucha
por la democracia" en Cuba. Este es uno de esos grupos. Dinero
para vivir de ese dinero. No trabajan, la mayoría, han vivido de eso años
y años.
Aquí tengo otro
interesante: vales de entrega de dinero; es decir, recibos de constancia
de haber recibido el dinero. Este es dinero repartido por Héctor Palacios
a otra gente, dinero llegado de Puerto Rico también ilegalmente a Cuba. Aquí
está el señor Héctor Palacios escribiéndole al señor de Puerto Rico,
responsable de esta operación de financiamiento, que se llama Enrique Blanco,
Bibliotecas Independientes de Cuba, es el membrete del papel donde ha sido
escrito.
"Señor Enrique Blanco,
1ro. de agosto del 2002.
"Le adjunto
comprobantes que justifican los gastos, según el dinero que has enviado y tus
instrucciones para entregarlo." ¿Está claro? Te rindo cuenta
de qué hice con el dinero que me mandaste y cómo cumplí lo que me instruiste,
a este señor basificado en Puerto Rico.
"Quedan en fondo 160 dólares,
los cuales estarán congelados hasta recibir tus instrucciones." O
sea, una contabilidad aquí bastante exacta, cumple los Principios Generalmente
Aceptados, al parecer.
"Con saludos sinceros,
tu amigo, Héctor Palacios."
Aquí hay comprobantes,
facturas.
"Por la presente se le
entrega al señor Iván Hernández Carrillo, coordinador de la provincia de
Matanzas, 30 dólares" —porque en Cuba 30 dólares es mucho dinero,
porque ninguna de esta gente estos dólares tiene que usarlos para pagar el médico,
para mandar los hijos a la escuela, para tener jubilación después; toda esta
gente van al estadio de pelota pagando un peso, entonces 30 dólares, oiga, eso
es un sueldazo, eso le permite vivir como un gerente de compañía en Estados
Unidos— "por el concepto de ayuda, por el proyecto de las
bibliotecas independientes..." Y así, esta es una larga lista de
comprobantes, facturas (La muestra), que prueban de dónde viene el dinero.
Aquí tenemos a este señor,
Oscar Espinosa Chepe, en el MINREX algunos recuerdan su nombre. Este señor
recibió desde enero del 2002 hasta enero del 2003, en un año, según los
recibos y las facturas, 7 154 dólares; me imagino que más que casi todos los
serios periodistas que están aquí y que trabajan duro para sus medios, 7 154 dólares.
En la casa tenía guardado, en el forro de un traje —no se sabe por qué, un
dinero bien habido, porque en Cuba no está prohibida la tenencia de divisa,
usted puede ponerlo en un banco, ganar intereses—, 13 660 dólares, los
ahorros, además de 7 000 dólares en el año. No trabaja desde hace
aproximadamente diez años. ¿De dónde recibió este dinero, por mandar lo que
le pedían que publicara?
De CUBANET recibió el
dinero. CUBANET, como ya dije, recibió 343 000 dólares
en el 2001 y más de 800 000 dólares en el 2002 para hacer esto.
Ahora miren qué
interesante. Aquí está la certificación que Oscar Manuel Espinosa Chepe
tiene, fecha de cuando recibió: 14 de enero, 165 dólares; 15 de febrero, 220 dólares;
14 de marzo, 140 dólares; 23 de julio, 1 750 dólares; 22 de agosto, 1 996 dólares;
16 de septiembre, 1 923 dólares. Toda esta lista son envíos.
Héctor Palacios, casi 5 000
dólares tenía en la casa. Cualquiera puede tener dólares, no se sabe
por qué los tenía escondidos dentro de un frasco de medicina; si es un dinero
bien habido no habría por qué esconderlo.
Debo decir que en los
trabajos previos a estos juicios fueron ocupados decenas de miles de dólares, y
miren qué curioso, solo 1 200 pesos cubanos; casi la totalidad son desocupados,
no trabajan en Cuba, no tienen empleo, viven de esto, "de luchar por la
libertad y la democracia".
Como se ve, la contabilidad
de "la lucha por la democracia en Cuba" es en dólares, 1 200 pesos
fue lo que se encontró en las casas de toda esta gente, de todo lo que pudieron
tener. Y creo que debo decirlo, y trato de contenerme y mantener la
paciencia, porque ustedes comprenderán y nuestro pueblo comprende que indigna
saber que haya gente que reciba dinero y viva de esto, al servicio de la
potencia que agrede a su pueblo, cuando en Cuba decenas de miles de médicos
cubanos, cientos de miles de profesores trabajan en la mayor austeridad, por
llevar bienestar a la gente, por trabajar por la gente, por garantizarle
derechos humanos básicos, que no están garantizados hoy para millones de
habitantes del planeta; para que tengan derecho a la salud, como no lo tienen 40
millones de ciudadanos en Estados Unidos, que no tienen derecho garantizado a la
salud, o para que tengan derecho a la educación, como no lo tienen casi 900
millones de personas en el mundo, que no saben leer ni escribir. Entonces ver a
esta gente "luchando por la democracia" es algo que realmente nos...
Quisiera ahora que viéramos
el testimonio que, voluntariamente, rindió en el juicio el señor Osvaldo
Alfonso, cuyo nombre en estos días también, una y otra vez, ha sonado.
Presidente del Tribunal.-
A usted la Ley le concede el derecho de declarar o de abstenerse a hacerlo.
¿Usted desea declarar?
Osvaldo Alfonso Valdés.-
Sí, cómo no.
Presidente del Tribunal.-
¿Desea expresarse libremente?
Osvaldo Alfonso Valdés.-
Sí.
Presidente del Tribunal.-
Tiene la palabra.
Osvaldo Alfonso Valdés.-
¿Pudiera hacerlo leído?
Presidente del Tribunal.-
Sí.
Osvaldo Alfonso Valdés.-
Yo, Osvaldo Alfonso Valdés, reconozco que en nuestro trabajo opositor hemos
podido ser utilizados por funcionarios de la Sección de Intereses, por lo que
en nuestra intención de llevar a cabo una lucha pacífica, hemos respondido de
alguna u otra manera a los intereses de Estados Unidos.
Sabemos que los recursos
que nos llegan para nuestras labores provienen de fondos que aprueba el gobierno
de ese país. Recuerdo una ocasión, una entrevista con un funcionario de
la USAID, en la
propia oficina, en la cual este venía a comprobar si los recursos de la oficina
llegaban a nuestras manos. En ese momento se analizó vías alternativas
para que esos recursos llegaran a nuestro poder, algunos estuvieron de acuerdo,
otros no, pues significaría demostrar evidentemente que éramos sustentados por
la Oficina de Intereses, cosa que negamos. Algunos propusieron que
llegaran a través de representantes en el exterior, con vistas a no demostrar
el vínculo directo entre el gobierno norteamericano y los opositores. Se
interesó por qué haríamos en la Cumbre Iberoamericana, que si se enviaría
algún documento. Se trató también de la necesidad de la unidad
de la disidencia interna.
En esa ocasión se
recomendó que era muy importante que tuviéramos encuentros con personas
provenientes de países ex socialistas, como Polonia, Checoslovaquia y otros,
pues estos tenían experiencias que nos serían muy útiles en la lucha contra
el régimen socialista imperante en Cuba.
En este encuentro
participaron por la Oficina de Intereses, la señora Vicky Huddleston; el
visitante de apellido, que no recuerdo bien, creo que sea Muller, y por Cuba,
entre otros, el señor Jesús Llanes Pelletier, ya fallecido.
Reconozco que he recibido
fondos y ayuda material de organizaciones radicadas en Miami, y que esos
recursos provienen del gobierno de Estados Unidos, por lo cual, de algún modo,
hemos estado sirviendo a esos intereses.
Felipe Pérez.- Esta
es la declaración que él hace cuando al final le preguntan. "Usted
está en su derecho de declarar o no, ¿quiere hacerlo?" "Sí."
"¿Puedo hacerlo escrito?" "Sí." Él lo ha
dicho.
Aquí está un comprobante
de entrega de dinero a este señor (Lo muestra).
"Por la presente se le
entrega al señor Osvaldo Alfonso, miembro de la comisión de relatoría de
Todos Unidos, 400 dólares, que le envían como ayuda humanitaria los hermanos
de Acción Democrática Cubana", una organización en Miami, que en el 2002
recibió 400 000 dólares de la Agencia de Ayuda al Exterior de Estados Unidos.
Aquí hay, por otra parte,
otro material de interés.
Esta es una carta que envía
Carlos Alberto Montaner:
"Mi querido
Osvaldo" —le dice a este señor—: "Aquí van 200 dólares"
—26 de enero del 2001—, "lamentablemente no hay mucho que contar, salvo
lo que todos sabemos, el régimen se endurece y todo el mundo tiene como
horizonte la muerte de Fidel. Después veremos. Todo es muy triste,
pero así son las cosas. Un fuerte abrazo, Carlos Alberto Montaner."
Bueno, esto es el 26 de
enero de 2001: 200 dólares.
El 22 de marzo, dos meses
después; "Mi querido Osvaldo, un amigo a quien conoces tiene la
bondad de hacerte llegar 30 000 pesetas" —no existía todavía el euro
como moneda de curso obligatorio, me imagino. "Muy pronto te llamarán
unos amigos españoles de alto nivel para hablar del Proyecto Varela.
Sugerí cinco nombres para fundar esa nueva idea: Payá, Alfonso, Arcos,
Raúl Rivero y Tania Quintero."
Voy a repetirlo:
"Muy pronto te llamarán unos amigos españoles de alto nivel para hablar
del Proyecto Varela", 22 de marzo del 2001. "Sugerí cinco
nombres: Payá, Alfonso, Arcos, Raúl Rivero y Tania Quintero. Va un
fuerte abrazo y una revista Encuentro. Carlos Alberto Montaner."
Dos días después, el 24 de
marzo del 2001: "Mi querido Osvaldo, un amigo común tiene la bondad
de hacerte llegar estos 200 dólares" —dos días después de las 30 000
pesetas, puede haber problemas de efectivo, ustedes saben que eso a veces
ocurre— "y un recado personal que te dará Raúl. Llámame a España
cuando veas esta nota. Un fuerte abrazo, Carlos Alberto Montaner."
Agente de la Agencia Central de Inteligencia, reconocido, confeso, público, en
Miami y en Cuba, y en Madrid los que lo conocen de cerca.
Esa es la historia del
financiamiento. Dije que los crean, dije que los dirigen, dije que los
financian y digo que los estimulan y los protegen.
Ahora voy a dar a conocer
esta curiosa carta, una cosa realmente asombrosa. Primero lo supimos por
la televisión en Miami. Resulta que Luis Zúñiga, terrorista, miembro
del aparato militar de la Fundación Nacional Cubano Americana, involucrado en
el financiamiento de las bombas a los hoteles de La Habana, vinculado a planes
de asesinatos contra Fidel, este señor, que ha sido el representante de los
grupos de Miami en la Comisión de Derechos Humanos en estos años, saca ante la
prensa en Miami y lee una carta —vamos a ver cómo lo cuenta el Canal 51 de
Miami—:
"A pesar de estar
sumido en una guerra" —esto es el 27 de marzo del 2003—, "el
presidente Bush ha enviado un espaldarazo en forma de carta a un conocido
opositor encarcelado en Cuba, lo cual implica que la Casa Blanca no se ha
olvidado de los disidentes. Juan Manuel Cao nos dice que esta no ha sido
la única señal del presidente Bush."
Creo que esto coincide con
el momento en que había ido al cuartel general y, bueno, imagínese, toda la
mafia allí, algo había que hacer con ellos.
Dice Juan Manuel Cao:
"Una campana de esperanza ha sonado para los disidentes en Cuba. El
presidente de los Estados Unidos, George Bush, ha hecho un alto en su camino
hacia Bagdad y ha escrito una carta de solidaridad al preso cubano Oscar Elías
Biscet", cosa realmente conmovedora.
Entonces le dan la palabra a
Luis Zúñiga que lee un fragmento que decía: "...Su esfuerzo y su ejemplo
son la encarnación de los valores democráticos, incluyendo la autodeterminación...",
el presidente Bush hablando de la democracia, la autodeterminación, Kafka
realmente no hizo nada. Entonces la curiosidad nos llevó a buscar el
texto completo de la carta que está aquí (La muestra).
Carta del 26 de marzo:
"Querido doctor Biscet." Firmada: "Presidente de Estados
Unidos, George Bush.
"Felicidades por el
reconocimiento que ha recibido usted del Instituto Republicano
Internacional", aquel que vimos que había recibido 1 600 000 dólares para
el año 2002, que es el que crea premios con ese dinero, logra premios en
Europa, logra viajes de reconocimiento.
"Felicidades por el
reconocimiento que ha recibido del Instituto Republicano Internacional con el
premio otorgado por ellos, premio a la democracia popular. Su esfuerzo y
su ejemplo son la encarnación de los valores democráticos, incluyendo la
autodeterminación (...), Laura y yo continuamos orando por usted...
Afectuosamente, George Bush."
Yo no he visto nunca una
carta del presidente Bush felicitando, por ejemplo, a la doctora Concepción
Campa, la doctora Conchita, autora principal, jefa del colectivo que creó la
vacuna cubana contra la meningitis meningocócica, única de su tipo en el
mundo, gracias a la cual ya no muere hace años ningún niño en Cuba y de la
que se utilizan millones de dosis en el mundo, acreedora al premio mundial de la
Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, la organización más
prestigiosa en esta área. ¿Alguien vio una carta del presidente Bush
felicitando a Conchita? No la he visto.
Yo no he visto una carta del
presidente Bush felicitando a ninguno de los atletas cubanos que se han hecho
campeones mundiales o campeones olímpicos y que haya llegado el momento de su
retiro; más bien he visto cómo le han negado las visas a nuestro equipo
nacional de lucha, impidiéndole participar en el campeonato mundial que se
celebraba en Estados Unidos, después de dos años entrenando para asistir a esa
competencia.
Entonces me extraña mucho
esta carta que el presidente Bush dirige a un cubano, cuando no se ha dirigido
nunca a científicos, escritores, periodistas, destacados cubanos, hombres y
mujeres de las letras, de la ciencia, de la cultura, de la producción, no lo he
visto. No he visto que le haya escrito una carta al compañero Lazo
felicitándolo por la erradicación del mosquito Aedes aegypti aquí en la
Ciudad de La Habana, que le da una garantía de salud a los habitantes
capitalinos, como en todo el país.
Entonces tengo que tener mi
sospecha cuando veo una carta de Bush al señor Oscar Elías Biscet, en el
momento en que el señor Bush fue a Miami a tranquilizar a la opinión pública,
cuando los acontecimientos de la guerra en Iraq se habían desatado.
Aquí tenemos otro ejemplar,
la Revista de Cuba (La muestra), revista de la sociedad de periodistas
"Manuel Márquez Sterling", número de diciembre del 2002,
encuadernada. ¿Alguien adivina aquí dónde se imprimió esta revista?
Les doy un dato, vaya, no fue en el MINREX (Risas). ¿Dónde se puede haber
impreso la Revista de Cuba, de la sociedad de periodistas "Márquez
Sterling"? Tibio, tibio: ¡En la Sección de Intereses
norteamericana en La Habana! Así se anda, los números se imprimen allí;
es decir, la Sección de Intereses es como la imprenta, digamos, como la casa
editorial de la revista de "los periodistas independientes cubanos."
Por eso cuando a mí me
dicen que estas son Organizaciones No Gubernamentales, siempre aclaro que sí
son gubernamentales, lo que pasa es que son del gobierno de Estados Unidos y actúan
a su servicio.
Bueno, aquí tenemos la
revista El Disidente, este es otro caso, distribuida por la SINA —en este caso
la SINA distribuye, no edita—; esta se edita en Puerto Rico. En Puerto
Rico recibió la revista 60 000 dólares del gobierno de Estados Unidos para su
impresión y después la mandan aquí en la valija diplomática y la SINA
distribuye esa revista, que se llama El Disidente, La carta de Cuba, y otros
folletines. Todo eso es distribuido por ellos mismos.
Bueno, creo que les he dado
alguna información de interés.
Finalmente ahora me parece
que estos dos testimonios que les vamos a poner pueden ser de mucho interés
para ustedes. Vamos a verlos, son breves.
Fiscal.- ¿Su nombre? ¿Dónde
vive? ¿A qué se dedica en la vida social?
Néstor Baguer.-
Con mucho gusto.
Mi nombre es Néstor
Baguer Sánchez Galarraga. Resido en Centro Habana. Soy periodista
de profesión; pero, además, desde el año 1960 trabajo para los Órganos de la
Seguridad del Estado.
Fiscal.- ¿Qué
nombre lleva para los Órganos de la Seguridad del Estado?
Néstor Baguer.-
Octavio.
Fiscal.- Octavio.
Llamémoslo Octavio.
Sí, Néstor, si usted
tuviera la amabilidad de hablarnos entonces sobre cuáles son los orígenes de
la Asociación de Prensa Independiente, si ha estado relacionado con ese tipo de
actividad.
Néstor Baguer.- Eso
me fue sugerido a mí por personas contrarrevolucionarias, porque les hacía
falta un periodista, primero; pero entonces yo lo tomé como un trabajo para
hacerlo para los Órganos de la Seguridad del Estado, o sea, que en lugar de
caer en manos de los que iban a hacer mucho daño, yo tratar de aminorar ese daño.
Fiscal.- ¿Y eso le
sirvió para recibir información y que a usted vinieran personas que estaban
interesadas en dar información al enemigo?
Néstor Baguer.- Exactamente.
Fiscal.- ¿Cómo
fue que se comportó? ¿Ese tipo de informaciones cómo es que se ofrecen
hacia el exterior?
Néstor Baguer.- Primero
una cosa: los primeros que se interesaron fueron los de la Oficina de
Intereses de Estados Unidos. Yo no conocía a ninguno de ellos y me
llamaron, me invitaron para que fuera a conversar con ellos, y demostraron un
gran interés, y que ellos me iban a respaldar en todo para que yo llevara a
cabo ese trabajo. Entonces después, inmediatamente, empezaron
periodistas, o yo no podría decir periodistas, porque, en realidad, de 30 ó 40
periodistas que venían, solamente dos eran periodistas, uno era yo y otro que
estaba, todos los demás, ninguno; porque yo le puedo decir a usted que
actualmente en las más de 100 personas que se dicen periodistas independientes,
no pasan de cinco o seis los profesionales, los demás son unos mercenarios que
se dedican a difamar, porque dicen mentiras, insultan, faltan el respeto a
nuestro Jefe de Estado y a nuestro gobierno, o sea, que no son periodistas, son
terroristas de la información.
Fiscal.- Cuando
ellos confeccionan esa información, ¿a quién se la envían?
Néstor Baguer.- Me
la envían a mí, y entonces yo, como tenía las conexiones telefónicas, teléfonos
directos, me ponía en contacto directamente con Radio "Martí"; pero
después se originan en Estados Unidos cubanos contrarrevolucionarios que crean
agencias para ayudar a los que estábamos aquí en Cuba.
Fiscal.- ¿Qué
tipo de agencias fueron esas? ¿Recuerda usted algo de los nombres de
algunas de estas agencias?