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La obra de José Martí |
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La obre de Martí, variada y rica como su misma personalidad, ofrece diversas
facetas. Como escritor político, su mensaje constituye una denuncia contra el
gobierno oligárquico de su país. Abogó por un sistema popular y democrático,
clamó contra el régimen de monocultivo impuesto por el colonialismo
estadounidense y propuso una política de diversificación agrícola. Entre sus
trabajos políticos sobresales por su significación El Presidio
político en Cuba, La República Española ante la Revolución Cubana y Cuba
y los Estados Unidos. Su pensamiento y su sentido activo de la vida se
refleja en su abundante Epistolario; su ideología acerca del
continente por el que perdió la vida quedó plasmada en Nuestra América.
En su libro Norteamericanos proyecta una visión del futuro
político de los Estados Unidos. Por último, sus Discursos han
dejado constancia de sus extraordinarias dotes de orador.
A lo largo de sus contínuas peregrinaciones por tierras americanas, martí se relacionó con gran número de escritores y pensadores que contribuyeron a su formación. fruto de esa experiencia son sus ensayos biográficos sobre Cecilio Acosta, Olegario Víctor Andrade, Oscar Wilde, José María Heredia y el estadounidense Walt Whitman. Durante su estancia en España como estudiante había gustado del teatro; estaban en boga por entonces Manuel Tamayo y José Echegaray y, a imitación de ambos, escribió algunos dramas y comedias, entre los que cabe señalar Abdala y Amor con Amor se Paga. También ha dejado una novela, Amistad Funesta, y la traducción castellana, bajo el título Misterio, de la obra de Hugo Connay Called Back. Infatigable periodista, fundó La Edad de Oro, revista infantil, y Patria, órgano del movimiento revolucionario del que fué director durante varios años. Abarcó, asimismo, el campo de la enseñanza, en el que, cuando era profesor en Venezuela, se reveló como pionero de los modernos métodos pedagógicos.
Pero, aparte de su genio político, fué su faceta lírica en la que Martí brilló con luz más propia. Tres cancioneros recogen su obra: Ismaelillo, Versos Sencillos y Versos Libres. Excepcional por su calidad, pero imposible de adscribir a ninguna escuela o movimiento, su poesía es producto de una inspiración delicada que no se somete a fórmulas preconcebidas. Puede afirmarse su romanticismo de fondo, pero hay en sus versos una entrañable humanidad que nada tiene que ver con la pasión de la lírica romántica. Moderno y antiguo al mismo tiempo, Martí gustó de la poesía popular y de los metros cortos, muy en boga en la lírica tradicional de su patria, pero no desdeñó la poesía técnica, precursora de nuevos caminos. Los autores suelen considerar la lírica de Martí como un antecedente del modernismo.